Bodas para [email protected] en Latinoamérica

Sergio y Rodrigo fueron la primer pareja homosexual en casarse en Uruguay al aprobarse en éste país la ley para matrimonios del mismo sexo.

Rodrigo Borda y Sergio Miranda fueron la primera pareja homosexual en unir sus vidas legalmente a tan sólo diez horas después de que en Uruguay se haya aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo como institución legal. El matrimonio resultó ser muy emotivo pues se celebró in extremis, dado que uno de los contrayentes padece una grave enfermedad.

El amor no es exclusivo, y tampoco así deben ser las bodas.

Aunque legalmente hablando los países latinoamericanos están atrasados en la legislación de equidad para matrimonios entre personas del mismo sexo, transexuales y transgéneros, poco a poco se va a avanzando en la conformación de leyes para hacer viable éste tipo de matrimonios ante la ley. Hoy en día, los matrimonios entre personas del mismo sexo sólo son legales en Uruguay y Argentina. En México, la legislación es  borrosa y sólo se permiten los contratos legales entre personas del mismo sexo a través de una Ley de Convivencia.

El matrimonio es una institución legal que debe ser respetada para todas las personas, sin importar su preferencia sexual. Ojalá que en el futuro, muchos países latinoamericanos gocen de la libertad legal para que personas del mismo sexo, transgéneros o transexuales puedan hacer de sus uniones algo público y celebrarlas como cualquier otro ser humano.

Como fotógrafa, sueño con el día en que llegue a mi estudio una pareja homosexual, transexual o transgénero y me pidan que fotografíe su evento. Seguro será para mí una oportunidad de romper mis propios tabús y de celebrar el amor en todas sus formas.

Para los románticos totales, el ser testigos de los primeros matrimonios gay en un continente en el que el machismo y el fanatismo religioso han mantenido éste tipo de uniones en la oscuridad, es una oportunidad increíble de ver un nuevo futuro para Latinoamérica, uno más incluyente y respetuoso con las personas que piensan, sienten y hacen diferente.

Ojalá Sergio y Rodrigo no sean los únicos ni los últimos que puedan gozar de tener derechos, pero también responsabilidades legales por la simple y llana decisión de querer pasar lo que les quede de vida juntos.

El matrimonio es una decisión personal, pero también la oportunidad de demostrar ante los demás un compromiso tácito que incluye a otra persona, es acompañarse hasta la vejez, es formar un equipo, cuidarse, besarse en las mañanas y al acostarse, es la oportunidad de crear núcleos de familias y de fortalecer así a la sociedad en general.