Las famosas argentinas y el video hot hecho en casa

¿Se filtran por accidente o suman popularidad?

Las famosas los niegan y después salen a la luz. En Argentina, los videos porno grabados en casa por famosas ya son un boom. Y todavía las celebrities se escandalizan cuando los periodistas les preguntan si tienen un video hot o grabarían uno. No sólo videos sino también fotos encabezan la lista de famosas que levantaron polémica en Argentina –cuando algún desalmado hacker reveló sus archivos más privados– entre las que se encuentran Wanda Nara, Juana Viale, la infaltable Florencia Peña, Silvina Luna, Micaela Breque (el desalmado fue su ex Andrés Calamaro) y Dj Piloto.

El éxito de estos videitos –que en Argentina ayudó a chicas desconocidas a hacerse famosas– es un fenómeno que deviene del bombardeo de los medios y el exceso en la exposición de la vida privada en redes sociales. En los realities, en los talkshows, en las revistas, y las ya mencionadas redes sociales siempre hay alguna mujer –o chica porque ya no hay barrera de edad para la exposición- posando y exhibiendo una figura envidiable. Esto puede causar frustración en las que no cuentan con la imagen que venden los medios o puede provocar la búsqueda de otro tipo de estímulo en los encuentros sexuales.

Por otro lado, para una persona común que no pertenece a la farándula, un poco de exposición, en fotos o en video, puede significar una oportunidad de construirse una carrera en los medios y ascender rápidamente a un mundo al que otros acceden por su trayectoria.

La elaboración de un video casero puede esconder además el anhelo de ser como lo que vemos en pantalla, de tener un cuerpo perfecto y ser deseada (a fuerza de mostrar las partes donde el sol no llega) por muchos.

Inés Páez de la Torre, psicóloga y columnista de la sección Sexualmente Hablando del diario La Gaceta de Tucumán (Argentina), me contó por qué puede producirse este fenómeno de los videos hot y qué incidencia tiene en la vida sexual de una pareja:

“El bombardeo de imágenes de contenido sexual en todos lados hace que las personas tengan que subir la apuesta de los estímulos y artilugios para sentirse motivados en lo erótico. Hace 20 o 30 años, ¿con qué frecuencia y facilidad podía un adolescente ver una mujer desnuda? Hoy, solo le basta prender la tele, hacer un clic en la computadora o en su multifuncional teléfono celular. Esta inmediatez, esta facilidad, esta naturalización de lo que antes estaba vedado o lleno de obstáculos y dificultades, tiene su efecto sobre el deseo sexual, sobre las fantasías sexuales, sobre la motivación”.

En una ciudad pequeña como Tucumán –y donde vivo– para una persona que no es conocida, la circulación de un video o foto prohibida puede convertirse en una pesadilla porque con la rapidez de las redes sociales y los dispositivos electrónicos, los archivos circulan llegando a ser vistos por una gran franja de la población.

Nota: agradezco a Inés Páez de la Torre por su amabilidad y su tiempo.

Foto: Okhosting.com