I por Maria Paz Castillo25/06/13

Ir a la feria tiene mucho más que ver con todo lo que no se ve, con lo no-obvio como que es más barato o está más cerca de la casa. Está relacionado con la manera de ver la vida, con disfrutar de las personas tanto como de lo que se compra.

Amo la feria, como amo los mercados itinerantes, aunque a la feria la amo más. Amo los colores, los sabores, amo regatear, amo la gente que trabaja en la feria. Pero lo que más amo es todo lo que se da más allá de la poesía al respecto: amo el concepto. La feria es algo muy distinto a lo que hoy se plantea con los malls. Va más allá de comprar cosas o que sea más barato ¿Por qué?

1. La fruta/verdura es fresca: Por las características itinerantes de la feria, no se puede guardar mucho, sería una joda. Por lo tanto todo se compra en una cantidad que permita vender y guardar lo menos posible. Pasa por menos manos ( productor-cliente final, o productor-terminal -vendedor-cliente final) que un supermercado y al final del día esto se agradece en higiene, calidad y obviamente en el bolsillo. Un tip es comprar día domingo, lo más tarde posible: lo mejor siempre se guarda para el final, y como en Chile los días lunes no hay feria en todo el país, si quedan cosas, deben estar en excelentes condiciones para aguantar hasta el martes. De lo contrario, siempre te dan de más para no quedarse con nada.

2.La gente no anda con tanta cara de culo: Tal vez no te dicen esos comentarios impersonales que les obligan a decir a los guardias, de hecho no hay guardias. Hay gente que tiene su ropa sucia de trabajo, pero siempre las ves sonreir. Cuando uno va a un súper puede pasar por pasillos y pasillos de gente con cara de enojada o cansada, sin ver jamás una sonrisa sincera. La alegría de la feria no se compara con nada.

3. La comunidad feriana: Así como la feria en muchos casos ha sido el salvavidas para una familia que ha quedado sin trabajo, muchas veces lo es también para todo lo que se mueve alrededor: los coleros, el que va a cantar, el que va a pedir la verdura que van a botar. La solidaridad, el compañerismo, es algo muy bonito, que valoro demasiado. Características que por lejos, me gustan mucho. Además no hay mejor manera de deshacerse de lo que tienes guardando polvo, que venderlo y además pasarlo bacán.

4. El paseo: ir a darse una vuelta al mall puede ser relajante para algunas personas, pero una vuelta a la feria puede según yo alegrarte la vida. Que una broma inesperada, que de buena onda te dieron más de las naranjas que compraste o simplemente la onda de salir y tomarte un jugo de frutas natural, recién hecho. Ahora si es en compañía de alguna vecina o vecino, esto se amplía: mientras te cuentas la vida, vas comprando lo que necesitas.

Ir a la feria tiene mucho más que ver con todo lo que no se ve, con lo no-obvio como que es más barato o está más cerca de la casa. Está relacionado con la manera de ver la vida, con disfrutar de las personas tanto como de lo que se compra, de como se trae, de como interactúas con la gente, de oler, de como se hace todo. La feria es uno de mis paseos favoritos y aunque no siempre puedo ( horarios, caña, plata, etc), me encanta ir. ¿Y a tí?