Margarita Arellanes, la mujer que se saltó el estado laico

Nuevo León en las noticias de nuevo, por otra vez saltarse fragmentos importantes de la constitución. Y Margarita, la mujer fuerte que iba por mejorar la ciudad empieza con un escandaloso, pero inútil, acto.

Monterrey y el estado de Nuevo León, al norte de México, han tenido varias semanas llenas de polémica, por dígamoslo de alguna manera, saltarse en varias formas la constitución.

Todo comenzó cuando los miembros del congreso local decidieron “criminalizar” el ofender a alguien por medio de la red social Twitter, deberá pagar una multa y puede parar en prisión en caso de reincidir.

Claro, vieron todos los ángulos posibles como el hecho de que difamar, ofender o hacer bullying pueden ser términos ambiguos. Y por supuesto, también previeron el hecho de que muchos usuarios no son personas en esta red, sino más bien personajes. Y claro, les importó mucho que esto corta la libertad de expresión, y que es una garantía individual. ¿Dejo así el sarcasmo o le sigo?

Bueno, si ya se saltaron la constitución en menos de un mes, ¿por qué no hacerlo de nuevo? La alcaldesa de la ciudad, Margarita Arellanes, le entregó las llaves de su ciudad a Jesucristo y lo declaró la máxima autoridad del municipio. Obviamente, en Belelú nos gusta que las mujeres lleguen a los lugares de poder donde pueden hacer gran cosa por sus ciudadanos, pero en definitiva que eso pone en sus hombros una gran responsabilidad con su cargo y su género. Poniéndolo de otra forma, una mujer en el poder debe cuidar el triple sus acciones y cada golpe debe ser medido para no quedar como una que se deja llevar por sus hormonas, ¿me explico?

Alguna vez tuve la oportunidad de conocer, brevemente a Margarita, porque visitó algunas veces la agencia donde yo trabajaba el año pasado. Por su voz y la manera de conducirse se le notaba una mujer fuerte, de carácter y de voluntad. Una buena porción de lo que necesitaba para llegar a su actual cargo, y que además necesitaría porque su antecesor en el puesto no dejó muy satisfechos a muchos ciudadanos. Todo hasta aquí muy bien.

Ahora, el problema de entregar las llaves de la ciudad a Jesucristo, aunque haya sido en un evento pastoral, la acción tiene un problema de coherencia. Simbólicamente, se entregan las llaves de la ciudad a miembros distinguidos de la misma o a visitantes ilustres. Sin embargo, desde hace bastante tiempo se supone tenemos un estado laico, y como representante del mismo, Margarita tendría que abstenerse de este tipo de acciones. Ella se defiende diciendo que busca demostrar su fe. Pero en realidad parece más bien una desesperada maniobra de llamar la atención o una forma de declarar que no sabe qué hacer.

Es una lástima que el estado que es casa de muchas universidades importantes y siempre ha sido símbolo de progreso, y al que le tengo cariño porque allá estudié, esté cayendo en este estilo de medidas retrógradas. También es una lástima que una mujer que llegó al poder, no lo aproveche para darse a conocer con acciones en realidad importantes, que hagan una diferencia para los hombres y mujeres de Monterrey. Y también para las mujeres que quieren llegar al poder. Más aún, porque hay cosas más urgentes que combatir a bullies en twitter, o proclamar un tajante catolicismo a los 4 vientos,¿no?