Integrante de Pussy Riot inicia huelga de hambre en la cárcel

María Aliójina se encuentra internada desde octubre en una penitenciaría para mujeres de la ciudad de Perm (Urales) y según las agencias rusas, comunicó su drástica decisión al tribunal Bereznikovski por videoconferencia.

Una de las integrantes del grupo punk Pussy Riot, María Aliójina, condenada el 17 de agosto de 2012 por “acto criminal” y “total falta de respeto” que mostraron al realizar una parodia en la catedral de Cristo Salvador de Moscú, se declaró este miércoles en huelga de hambre luego de haberle sido negada la posibilidad de asistir en la vista judicial sobre la concesión de la libertad condicional.

La joven se encuentra internada desde octubre en una penitenciaría para mujeres de la ciudad de Perm (Urales) y según las agencias rusas, comunicó su drástica decisión al tribunal Bereznikovski por videoconferencia.

Aliójina había solicitado permiso al tribunal para participar en la vista, al igual que Nadia Tolokónnikova, la otra integrante de la banda prisionera en la república de Mordovia, lo hizo el mes pasado. Sin embargo, en este último caso, no fue concedida la petición, motivo por lo que la cantante anunció que no tomará parte del proceso judicial a distancia y prohibiéndole a su abogado la participación.

En esencia, la vista es un acto que se realiza ante el tribunal y en presencia del acusado. Por el momento, el juez aplazó la sesión hasta mañana jueves.

De todas formas la dirección de la penitenciaría de Perm se ha manifestado contraria a otorgar la libertad condicional para Aliójina, basándose en su mal comportamiento y su violación del reglamento carcelario.

Según relata diario El País, Aliójina ha tenido diversos problemas con funcionarios de la prisión y ha sido internada en una celda de castigo por levantarse tarde. En una entrevista al periódico Nóvaya Gazeta, la joven confesó temer por su vida luego de recibir amenazas de muerte de internas que cumplen largas penas por asesinato y tráfico de drogas.

Un panorama poco alentador para Aliójna, sobre todo si se toma en cuenta que la justicia ya le negó la libertad condicional a Tolokónnikova, obligada a cumplir los dos años de condena obtenidos tras el legendario “rezo punk” de febrero de 2012 en el principal templo ortodoxo ruso, la catedral de Cristo Salvador de Moscú.

Por su parte Vladímir Putin, presidente ruso, ha respaldado la pena de cárcel, mientras que el primer ministro, Dmitri Medvédev, considera que las jóvenes ya han pagado con creces su culpa.

Fuente: El País