¿Cómo te llevas con tus viejos?

La pregunta surgió de una conversación en el trabajo sobre la relación con los padres y las diferentes etapas de la vida;

La pregunta surgió de una conversación en el trabajo sobre la relación con los padres y las diferentes etapas de la vida; como es la vida ahora con los hijos y como era en los tiempos de nosotros, osea, de los que estábamos, un promedio de 30 y 40 años y algunos aún viviendo con los viejos.

Mientras se hablaba, yo pensaba en películas o canciones -cosa muy común en mí- como ‘Kramer versus Kramer’, ‘La vida es Bella’, ‘En busca de la felicidad’, quizás es mi forma evasiva de enfrentarme a decir: “Yo soy hija única del matrimonio e hija de padres separados, me crié mucho tiempo con mis abuelos…”  Siempre tienden a victimizarla a uno y no es tan así, o unos más crueles a justificar el hecho de que una esta soltera,o si aveces es muy dependiente de las relaciones personales; es porque quedo traumada con la separación de los viejos, pffff.

Como todas las relaciones supongo que llevarse bien con los padres tiene altos y bajos, pero es muy común que con la madurez pasen las rebeliones y obvio, los padres comienzan a envejecer y uno pasa a veces a ser un poco más papás que hijos.

En mi caso, a veces mi vieja no quiere ir sola al doctor o si yo no pago las cuentas ella se equivoca. O cuando la invito a comer me pregunta si puede pedir dos postres diferentes para probar, termino invitándola a dar una vuelta y sale con alguna polerita, chaleca o pañuelo.Y en vez de enojarme, me recuerdo cuando yo tenía 10 u 11 años y ella se pagaba y me llevaba al Burger-Inn y me invitaba un Millshake de frutilla y un barros jarpa o al café Paula y me tomaba un jugo de piña con torta de piña.

Muchos años quisé tener una mamá de película, como la Sally Field, me he visto todas sus películas en su rol de madre. Pasé mucho tiempo también alejada de mi madre, nos perdimos muchas cosas juntas, en cambio con mi padre siempre fuimos uno solo. Pero a quienes amá sin medida, fueron a mis abuelas, las dos participaron de mi crianza y me dieron lo mejor, así cuando la vida me hizo cuidarlas, las amé y las protegí hasta que el cáncer me las arrebató. Así que mi relación con mis viejos, ha sido como la de muchos, mejor con el paso de los años.

Llegamos a la conclusión de que nadie nace sabiendo ser padres, sin embargo los que tienen hijos hacen lo mismo que hacían sus viejos, restringir horarios, quitarles la tele que en los 80 era fatal, ahora les quitan el celular y es peor jajaja. Los llaman cinco mil veces, si llueve los abrigan por dos y es que en realidad, todos quieren un futuro mejor para sus hijos.

Yo no tengo hijos, pero estoy segura que me equivocaría mil veces y sería asertiva otras mil más. También hay quienes ya no tienen a sus viejos y cuando uno los pierde valora tantas cosas y se pregunta cuántas cosas quedaron por conversar y tratar de mejorar.

Siento que lograr un equilibrio de una buena relación con los padres, depende de cada cuál. Lo que sí sé es que esos seres que nos dieron la vida, merecen respeto, admiración, cariño incondicional. Los abuelos que hacen de padres también, las madres que crían a sus hijos solas. Cada uno tiene una historia y así como hay quienes prefieren a sus padres lejos, en asilos o solo de visita una vez por semana, hay otros que encuentran en sus padres a sus mejores amigos.