Beyonce, Katy Perry y otros famosos acompañaron a Obama en la toma de protesta

¿Demasiado festivo o alianzas estratégicas?

Dicen que no hay gente como la gente del espectáculo, que no hay negocio como el espectáculo y que pocos saben hacerlo mejor que los Estadounidenses. Mientras puede que lo último pueda ser puesto en duda, si se desplegó una buena parte en la segunda toma de posesión del presidente Obama.

Lejos de la formalidad constitucional, personajes del espectáculo se presentaron en la ceremonia de la segunda toma de protesta del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. Al Capitolio asistieron personajes de la farándula, políticos y ciudadanos que mostraron su apoyo de diferentes maneras. También se reunió un público de 800,000 personas frente al capitolio para atestiguar el evento.

La cantante Beyoncé entonó el himno nacional estadunidense con el que concluyó el acto público en el Capitolio de la investidura del presidente, Barack Obama, para su segundo mandato.

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No sé en otros países de Latinoamérica, pero en México es IMPENSABLE que en algún evento oficial se realice un espectáculo del tipo como si fuera un concierto, donde además el cierre fuera el himno nacional cambiado en estilo, tono y forma.

En nuestro país está incluso penado por la ley hacerle cualquier cambio al himno nacional. Los artistas que lo han hecho, han tenido que pagar una generosa multa. Tampoco podemos usar la bandera como un disfraz. Algo que nuestros vecinos del norte parecen hacer seguido, sino vean la foto de Katy Perry.

Puede que al evento le haya faltado, en mi opinión al menos, un poco más de formalidad. Yo sé que en realidad la toma de protesta estuvo totalmente separada del concierto, que este más bien se realizó en celebración, pero algo no me cuadra. ¿Será que es necesario realizar un evento del tipo para conseguir rating? ¿O se realiza simplemente por celebrar?

Lo que sí, es una medida inteligente. Obama tiene de aliados a algunas de las personas más influyentes de su país: personas en la industria del espectáculo y eso, le da mucho poder.

¿O ustedes que opinan? ¿Un acercamiento un poco más liberal a nuestros símbolos patrios y de gobierno podría inspirarnos más amor a nuestro país?