Huellas en tu piel (Parte I)

En el desarrollo de esta columna conoceremos la historia de Camila Ignacia nuestra nueva columnista.

Cuando decides amar, nadie te puede obligar a elegir si X o Y son perfectos para ti, porque solo tu sabes quien es la persona correcta y si te equivocas en el camino, siempre tendrás otro chance para volver a empezar. 

Ella pasaba los días con su amado y de un momento a otro dejaron de ser días y vamos celebrando los años. Hoy te amo, mañana también y se que te amaré por siempre pero ¡hey! ¿Quién es la que va pasando por ahí?. Quiero saber más, ¿cómo te llamas? ¿Por qué llamas tanto mi atención?  No no, mejor no respondas, mi novio me espera.

Es un nuevo día y voy de paseo por la playa, arena, mar y una canción sonando en mi cabeza. Mientras continuo, sola, ella vuelve a aparecer pero esta vez ya no quiero saber como se llama; Quiero saber a que saben sus labios y aunque no sé que me pasa, solo seguiré mi instinto.

Hola, Macarena, ¿y tú? – Andrea.

Nos pusimos a hablar y de un momento a otro ya nos estábamos besando, esto está mal, tengo novio…y yo tengo novia, pero no te quiero dejar, no ahora, que él nos vio.

Stellar de Incubus dejó de sonar en mi cabeza y el grito desesperado de mi novio al verme besando a otra mujer se apoderó del momento. La empujaba y yo trataba de protegerla pero se hacía cada segundo mas imposible. Fue ahí donde comprendí que esta novela estaba recién comenzando.