MX: Debemos cambiar la política de ceder el asiento

No les corresponde sólo a los hombres ceder el asiento para quien más lo necesita.

Las mujeres lo sabemos: los hombres también van muy cansados en el transporte público. Sea en nombre de la igualdad de derechos, la pérdida de la galantería o simple cansancio, es raro que un hombre le ceda el asiento a una mujer en el camión, o el metro. No vamos a quejarnos al respecto en este post.

Hay situaciones ante las que uno no puede hacerse el desentendido cuando se transporta. Por ejemplo, ante el hecho de que los autobuses se llenan tanto que tus órganos internos se desacomodan, y seguro terminas sintiendo la mano de alguien en el lugar indebido y es difícil definir si es accidental. Es válido que un hombre a veces no tenga ganas de cederle el asiento a una chica. Ha pasado, y ya aprendimos a vivir con ello.

Lo que no está nada bien es que nadie le pueda ceder el asiento a una mujer embarazada, o a la que lleva niños pequeños.Lo peor es que a veces, los hombres sentados a su alrededor, muchas veces hacen como si no la vieran, o se voltean para otro lado.

Nunca he estado embarazada, pero sé que no es sencillo. He cuidado niños, y sé que es complicado ir con ellos a cualquier lugar, incluso en coche. Y creo que por eso, de no ver acción varonil a la hora de ver un caso así, o a alguien que lo necesite (y lo que menos importa es si es hombre o mujer), cualquier chica puede ceder el asiento. No tiene que hacerlo un hombre.

Y esto aplica aún más en México, donde muchas formas de transporte tienen una sección exclusiva para mujeres.

En general, muchos problemas sociales tienen que ver con no querer ceder. Los problemas del tráfico, del transporte público, etc. Ceder el asiento a alguien que lo necesita no es sólo de caballeros.