¿Por qué las mujeres no pasan del techo de cristal?

¡Que ya no se te pasen de largo las grandes oportunidades profesionales! ¡Rompe el techo de cristal!

Si eres una chica ejecutiva, seguro te lo has preguntado. ¿Por qué en los puestos más altos de las grandes corporaciones no hay capital femenino, o por qué es que hay tan pocos?

Pareciera que hay un punto en el que una mujer ejecutiva ha llegado a su máxima capacidad y no puede continuar subiendo.

Según la experta en el área, Julie Steinber, este fenómeno sucede porque a menudo las mujeres carecen de los tipos de habilidades intangibles que se necesitan para ganar la atención de la gerencia y liderazgo de altos niveles. O sea que, contrario a lo que las mujeres más feministas puedan pensar, no siempre es un caso en el que se duden de las capacidades femeninas.

Sino que más bien, nos faltan algunas nociones para hacer que los altos niveles de gerencia puedan notar lo mucho que hacemos y la diferencia que hacemos por medio de nuestro esfuerzo diario.

Contrario a lo que algunos consideren, no es necesario que tratemos de vestirnos o actuar como hombres, ninguna mujer llega a su máximo potencial intentando ser algo que no es.

Más bien la diferencia está en que hablemos, pensemos y actuemos como líderes. Esto significa, por ejemplo, hacer uso de la información numérica que se tiene a la mano y estar alerta a los detalles.

¡Se puede romper el vidrio!

Según expertos en el área, hay nueve reglas que debes seguir para pasar del techo de cristal a niveles ejecutivos más altos.

1. Trabaja duro

Nada funciona como hacer bien el trabajo y con excelentes resultados que sean tangibles.

2. Realiza el trabajo que nadie más quiere hacer

Sin duda atraerá atención de niveles más altos de la gerencia el hecho de que eres proactiva y colaboras incluso con aquello que a nadie más le parece agradable.

3. Frecuenta a las personas que están a cargo

Es muy complicado que los niveles de gerencia más altos te den un ascenso si no te conocen. Busca oportunidades para socializar con ellos.

4. Conoce lo que quieres, y, ¡Ve por el!

Tómate el tiempo de definir tus aspiraciones profesionales y toma nota de las habilidades y experiencia que te hacen falta para llegar ahí. Después de eso, trazar un plan para lograrlo será sencillo.

5. Habla bien de ti

Muchas mujeres no saben aceptar los halagos, y a veces tampoco hablan sobre sus logros. Aprende a aceptar los halagos con un simple “gracias” y a hablar de tus logros profesionales con las personas adecuadas.

6. Fortalece las redes con tus compañeros

Si llevas un rato en el mundo laboral, sabes que una parte depende de tus aptitudes, pero a veces la que más pesa viene de las personas que conoces. Convive con tus compañeros y conócelos, podrían traerte una sorpresa.

7. Construye tu propia carrera

Es algo que sólo tu puedes hacer. Como un ejercicio simple, puedes actualizar tu currículum e incluir experiencias que no habías considerado antes, por ejemplo, proyectos universitarios, lugares donde hiciste voluntariado, etc.

8. Vete para ganar delantera

Si estás atorada en una empresa donde no reconocen tu valor, y ya no puedes avanzar, lo mejor es dejarla cuando tengas una oportunidad. Suena a locura, pero es probable que en otra corporación avances mucho más rápido de lo que lo habías hecho quedándote en un lugar por seguridad.

9. Vístete bien y sal a jugar golf

La forma en que te vistes habla mucho de ti. Aunque estés en contra de seguir una regla superficial, la manera en que otros te perciben afecta tu carrera.

Trata de convivir con altos gerentes en ambientes que no están relacionados con la oficina, donde se puedan relajar y tener una conversación real. Si te sientes valiente, incluso, ¡puedes salir a jugar golf!