Mientras el machismo exista no habrá justicia para las mujeres

¿En las manos de quién está cambiar la cultura machista que sofoca a las mujeres mexicanas?

Dice la doctora Alda Facio, integrante del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito, que “La impartición de justicia en México se realiza desde posturas sexistas” y sólo hace falta leer el períodico o prender la TV para ver que tiene razón, aunque este problema “pase desapercibido” para muchos casi todos los días.

Sí, se ha logrado avanzar en materia legal para combatir la discriminación y violencia contra las mujeres, pero aún hay mucho camino por recorrer, empezando por vigilar que las leyes y sanciones contra hostigamiento sexual, violencia doméstica y feminicidio que ya existen se apliquen correctamente.

Vamos, que en un juicio le pregunten a una mujer si hizo algo que pudiera hacer enfurecer a su marido para que le caiga a golpes es un insulto. Que en algunos estados mexicanos todavía se defienda el feminicido “por razón de honor” es ridículo.

Y es que mientras se legisle sentados en la cómoda silla del machismo, preguntar qué llevabas puesto para dictaminar si fue una violación dolosa o si tú provocaste el asalto con tus encantos de mujer seguirá siendo el pan de cada día en una sociedad que es incapaz de hacerse responsable por sus propias acciones y que busca la excusa más tonta para justificarse, como que las minifaldas despiertan instintos incontrolables en los hombres.

Facio explica que todo esto es una cuestión cultural: “Cambiar las cabezas de juezas y jueces es más difícil porque implica trabajar en cambios sutiles; todo lo que sea cambio de actitudes o valores es mas difícil que una ley nueva. Esta demostrado a nivel mundial que es más fácil que se pronuncien leyes a favor de la mujer, que a que se apliquen. Y eso sucede porque los juzgadores no tienen formación en derechos humanos y la consecuencia, son sentencias discriminatorias”.

Entonces, lo legal está cubierto -o casi cubierto- pero el verdadero cambio recae en quienes integran la sociedad. Y, ¿qué podemos esperar por parte de los hombres si las mismas mujeres satanizamos a aquellas que son diferentes a nosotras? Créanlo o no, crecer creyendo que una mujer que vive libremente su sexualidad es, por ende, una puta o que cualquiera que no seas tú que usa una minifalda es una zorra tiene implicaciones mucho más graves que sólo “quemar” a alguien socialmente.

Es falso que el machismo sólo habite en la mente de los hombres; de hecho, muchas personas creen que son las mismas mujeres quienes inculcan este tipo de conducta y creencias en sus propios hijos. Entonces, comenzando por el hecho de que tenemos que cambiar la manera de pensar… ¿estamos listas para aceptar el reto y luchar de la mano por la igualdad y respeto?

 

Fuente: La justicia sexista de México (Animal Político)