Movilh pide a Chile que rechace en la ONU resolución rusa sobre valores tradicionales

Según la organización la intención de Rusa “es que la violaciones a los derechos humanos sea justificada en virtud de los valores tradicionales, lo que es impresentable, inmoral”.

El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) demandó hoy al Estado de Chile que exprese su rechazo a la resolución rusa sobre “valores tradicionales” que se votará este jueves en Ginebra en el marco del actual período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

“La petición es urgente, pues nuestros contactos en Naciones Unidas nos han indicado que Chile se ha mostrado “oscilante” sobre este punto, lo que esperamos no sea efectivo”, señaló el Movilh en diálogos y en misivas enviadas a la dirección de DDHH de la Cancillería y Embajador permanente de Chile ante la ONU, Pedro Oyarce, “Rusia ha sido durante años, y especialmente este 2012, objeto de críticas de distintos gobiernos y de todos los organismos de derechos humanos del mundo por prácticas represoras de los derechos de la diversidad sexual, con leyes inhumanas que impiden marchas por 100 años, así como por la censura y encarcelamiento de artistas que tienen voces disidentes. La justificación de estos abusos, han sido justamente los valores tradicionales”, indicó el Movilh.

Añadió que la intención de Rusa “es que la violaciones a los derechos humanos sea justificada en virtud de los valores tradicionales, lo que es impresentable, inmoral”.

Conviene precisar que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU encargó a su Comité Asesor preparar un informe sobre valores tradicionales. Ahora, Rusia quiere continuar con una nueva resolución antes de que el Comité Asesor haya terminado su informe. Por tanto, la resolución rusa es prematura y con defectos de procedimiento.

En su informe preliminar, el Comité Asesor es altamente crítico del enfoque de valores tradicionales aplicado a los derechos humanos. Más aún denomina a los valores tradicionales como “vagos, subjetivos y poco claros” y observa que “los más marginados y desfavorecidos son quienes más tienen que perder desde una perspectiva de los derechos humanos basada en los valores tradicionales”.