Chalecos especiales para las mujeres del ejército ¿Es mucho pedir?

Parece que al ejército estadounidense aún le falta mucho para lograr a ser una institución que realmente vele por la seguridad de sus miembros

Aunque en Estados Unidos se ha avanzado mucho en materia de derechos humanos, civiles y militares, aún hay muchas cosas por hacer que garanticen la igualdad y dignidad de las personas, independientemente de su raza, sexo y preferencia sexual.

Hace poco, gracias a la iniciativa “don’t ask, don’t tell”, por primera vez en la historia del ejército norteamericano una mujer homosexual fue elegida para ocupar el puesto de General. Sin embargo, otras cuestiones mucho más prácticas aún siguen sin resolverse.

Desde 1948 se permitió que las mujeres se pudieran enrolar en el ejército, aunque aún no se les permite participar en operaciones de combate. Sin embargo, su vida corre el mismo peligro que los demás militares al encontrarse en las bases localizadas en tierras conflictivas.

En Afganistán los soldados traen puesto el chaleco a todas horas por lo peligrosa que se ha tornado la situación. Sin embargo, las mujeres soldado tienen que usar chalecos hechos especialmente para la anatomía masculina ¿Acaso no es suficientemente representativo que un 14% de los pertenecientes al ejército sean mujeres como para mandar a hacer equipamiento adecuado?

Los chalecos antibalas, hechos específicamente para hombres, pesan alrededor de 15 kilogramos, son anchos y largos y obviamente no consideran los pechos ni se adaptan a la forma de la mujer, haciéndolos infinitamente más incómodos.

Pero puede ser que todo esto cambie pronto, ya que un batallón de mujeres proveniente de Fort Campbell, llegará pronto a Afganistán, con chalecos diseñados exclusivamente para ellas.

¿Será que esto llame la atención de los responsables y comiencen a tomar un poco más en cuenta la seguridad y comodidad de las mujeres soldado o tendremos que esperar un siglo más?

Fuente: Mejor protección para las soldados (El País)