Aguantarse las ganas de ir al baño tiene consecuencias serias

Inflamación severa, infecciones urinarias y más a la orden del día para quienes deciden aguantar demasiado

He oído de gente que no va al baño en cualquier lugar. Bien, entiendo que es una política personal que surge por cualquier razón y es respetable, así como quien decide no comer taquitos en la calle (por aquello de la tifoidea, entre otros) pero también hay que estar consciente que ser inflexibles al respecto puede tener repercusiones graves.

Muchas mujeres, sobre todo, tienden a aguantarse las ganas de orinar por horas porque les da asco usar baños públicos (o los de la oficina) o simplemente porque sienten que no tienen tiempo. El problema es que hacer esto puede traer consecuencias en la salud mucho más graves que sólo un abdomen hinchado.

Según Mary Lol Ve Mendoza Medina, especialista del servicio de Urología del Hospital General de Zona (HGZ), si la orina permanece demasiado tiempo dentro de la vejiga puede generar una infección dentro, causando ardor al orinar, sensación de no vaciar por completo la vejiga, ganas de continuar orinando e incluso, cuando la persona pasa mucho sin ir al baño, al momento de acudir ya no puede orinar.

Pero lo grave es que si esto ocurre demasiado seguido, puede ocasionar reflujo vesico-uretral (o sea que la orina regresa a los riñones) y pielonefritis (infección renal), padecimiento que disminuye de la función de estos órganos vitales. Además, por aguantarse las ganas de ir al baño, al cabo de un tiempo la vejiga se expande y ya no avisa correctamente cuando necesita vaciarse, lo que puede producir incontinencia por rebosamiento, aunque los casos en que esto sucede son raros.

Todos pueden presentar padecimientos relacionados con no ir al baño a tiempo durante su vida, pero las mujeres en edad productiva son quienes los sufren con mayor frecuencia pues ingieren más agua y tienen mayor necesidad de ir al baño, pero la mayoría decide aguantarse, asegura la especialista.

Así que hay que pensarlo dos veces antes de decir “me espero un ratito más”.

Fuente: Aguantarse el orinar causa desde infección urinaria hasta daño en riñones (Vanguardia)