Un poco más que solo sexo

A veces el amor aterra, más cuando se ha tenido malas experiencias.

Hacer el amor -desde todas sus perspectivas no solo sexual- puede ser algo maravilloso, pero después de tantas decepciones amorosas que he tenido debo admitir que tengo miedo.

Hace un tiempo comencé a salir con un nuevo amigo que conozco. Me atrae su trabajo, sus miradas de la vida y claramente su presencia. Hemos salido unas cuantas veces con un cover all inclusive. Lo pasamos bien, nos reímos, bailamos y tenemos un sexo realmente bueno. Pero pareciera que para mí no es suficiente.

Me he preguntado qué es lo que no me hace apasionarme por ese hombre, que al parecer tiene todo lo que me gusta del género masculino. He pensado que puede ser la química, pero nos llevamos muy bien y -repito como hace unas líneas atrás- en la cama nos encontramos perfectamente.

Entre tanto pensar, me he dado cuenta que todo va bien y que probablemente las cosas están tan en calma y armonía que puede que se convierta en una relación, esto de alguna manera sin quererlo me está jugando en contra.

Porque la verdad es que no quiero tener una relación linda y feliz o quizás no creo en ellas, sé que siempre llega el momento del drama, del quiebre que me deja siempre llorando y sintiendo que mi corazón se desgarra. No quiero volver a pasar por eso.

Puede que ese miedo, ese terror de mis relaciones pasadas no me permita volver a intentarlo. Quizás aún no estoy preparada para algo más que una noche de amor.