La lección del día: Si lo quieres, corre por ello

Una joven de 17 años nos demuestra que no hay sueño que no valga la pena perseguir, por más ridículo que sea

Nunca he sido, ni seré, fanática de los deportes. Lo siento. No está en mis venas eso de emocionarme con un gol, desear brincar tan alto como Michael Jordan (Prueba #1 de que no me gustan los deportes: No ubico a ningún basquetbolista que NO sea Jordan) o pasar la tarde en un partido de béisbol.

Pero respeto mucho a quien sí lo es; sea cual sea la razón. Ya sea porque te emociona el deporte o porque, como muchas mujeres confesarán, es bastante entretenido ver a hombres guapos en uniforme. No por nada la Eurocopa es uno de los pocos torneos que muchas mujeres, que de otra manera no seguirían los partidos, deciden ver sin vacilar. No digo que todas lo hagan por eso, pero conozco a una buena cantidad que sí.

Y mientras muchas se limitan a observar lascivamente a Piqué, Candice Sordino fijó su mirada en la retaguardia de algunos jugadores de béisbol que jugaban en el College World Series. La diferencia está en que ella decidió dejar de ser una observadora pasiva y se lanzó al campo de juego para tocar los traseros de los jugadores. No. No es broma. Una chica de 17 años estaba determinada a lograrlo y lo hizo.

Según le explicó a medios locales de Nebraska, su ciudad, sintió la necesidad de burlar la seguridad del partido para cumplir su deseo, pero más que eso, tenía ganas de romper con el tabú. Y es así como, contra todo pronóstico y corriendo frenéticamente por el terreno de juego, Candice tocó el trasero de los dos jugadores.

Aunque admite que fue divertido también cree que probablemente no debió haberlo hecho. No sé, Candice, yo creo que eres un ejemplo de cómo no hay un sueño que, por más ridículo que sea, no valga la pena alcanzar.

Juzguen ustedes.