Cristina Fernández y sus problemas gastronómicos en el G-20

La presidenta argentina fue la única -entre muchos invitados- que solicitó cambios durante una cena oficial.

Sucedió la semana pasada durante una de las comidas oficiales de la Cumbre del G-20 (la llamada “Comida de los Mil Cubiertos”). La presidenta de Argentina fue la única persona -entre todos los comensales- que exigió cambios al menú que la organización había dispuesto para ese evento.

En primer lugar, solicitó que cambiaran la ensalada verde por una capresse (albahaca, mozzarella y tomate). Después, se quejó porque el pollo del segundo plato tenía picante -estando en México era una posibilidad, eso lo entienden todos- a lo que la organización accedió, aunque nadie sabe bajo qué técnica pudieron sacar el picante del pollo. Tal vez lo lavaron con vaya a saber uno qué producto, o en una de esas hasta le prepararon una nueva pieza.

Por lo que se informa, el resto de la comida prosiguió sin más pedidos especiales de Cristina Fernández. Ahora bien, vale la pena preguntarse si estos reparos de la presidenta argentina al menú de esta reunión obedeció a condiciones estomacales, dieta o simplemente gusto personal (que también podríamos llamar capricho). Juzguen ustedes.

Fuente:Los caprichos culinarios de Cristina” (lanacion.com.ar)