Científicos alemanes descubren que zonas radiactivas provocan disminución en el nacimiento de mujeres

Además de los tristes y abundantes casos de leucemia.

El desastre de Chernóbil fue un hito mundial que colocó en alerta la utilización de la energía nuclear en todo el mundo. Conmovidos por los graves efectos en la salud humana las medidas de seguridad fueron extremadas, sin embargo la radiación continuó, cuestión que muy pocos saben. Inclusive en la fecha que conmemoraron los 26 años del desastre hace dos meses atrás, se inauguró un nuevo sarcófago de metal para asegurar un siglo más de contención de sustancias radiactivas.

Fukushima, un nuevo emblema de fatalidad nuclear en el siglo XXI impulsó al cierre de todas las plantas en Japón e hizo plantearse a distintas naciones si continuarían emprendiendo en este tipo de energías. Tanto fue el impacto que en Alemania se han cerrado ocho centrales nucleares, por lo que queda pendiente cerrar otras nueve para 2022 y está abocada a conseguir energías alternativas destacando la solar y eólica.

Científicos de este mismo país de la Universidad de Maguncia establecieron mediante un estudio que entre 120 y 275 menores de edad que vivían cerca de una planta nuclear, contrajeron cáncer en el lapso que va de 1980 a 2003. Esto quiere decir existen pruebas contundentes de que la irradiación menor, pero persistente, afecta gravemente a la salud humana ya sea por el hecho de residir en las cercanías de plantas de energía atómica o depósitos de residuos nucleares.

El físico y radiólogo Alfred Körblein analiza estudios similares llevados a cabo en Francia, Suiza e Inglaterra concluyendo que “Si se toma en cuenta que la población afectada es la que vive cerca de las generadoras nucleares, desde el punto de vista de la observación epidemiológica no es recomendable que los niños pequeños o mujeres embarazadas vivan en esas zonas.”

¿Te imaginas un mundo sin mujeres?

Lo más curioso de todas estas investigaciones son los datos arrojados respecto a la disminución de mujeres en las zonas radioactivas. Hagen Scherb y su equipo del Centro Helmholtz de Múnich, encontraron que en zonas de hasta 40 kilómetros alrededor de plantas nucleares, nacen casi diez por ciento menos mujeres. La investigación abarcó tanto a Alemania como a Suiza. La misma tendencia se presentó entre 1996 y 2010 en Gorleben, en las inmediaciones de un depósito provisional de residuos nucleares.

El científico no escatima en tajantes aseveraciones manifestando que “esto constituye un ataque a la naturaleza del ser humano. Y no sólo eso. También es un ataque a la flora y fauna de estos sitios.” Y agrega que “Se trata de efectos genéticos que hasta ahora no habían sido tomados en cuenta en el ámbito de la radiología biológica”.

La dramática revelación no puede ser fundada en la certeza total dado a que según las autoridades alemanas, las emisiones radioactivas tendrían que ser 1.000 veces más intensas que las actuales para poder establecer conclusiones libres de toda duda. Ante esta respuesta el doctor Scherb ha sido tajante también en advertir que “Proteger a la población de estos riesgos requeriría una gran inversión; primero, para informar, y luego, para reparar el equipo que sea necesario o mitigar las irradiaciones. Siendo algo pesimista, uno podría decir ‘quizá es imposible’. Y si tomamos en cuenta que no hay depósitos definitivos de residuos, este pesimismo aumenta aún más.”

Un nuevo caso de que el ser humano sí afecta el libre y natural desarrollo de las especies y los ecosistemas en donde habitan, siendo uno de los mayores perjudicados, en este caso con la extinción nada menos que de mujeres, quienes propagamos la especie humana y desempeñamos un rol vital en el planeta, aunque atendiendo a los niveles de sobrepoblación algunos pudiesen creer que “en buena hora” suceda este retroceso en el género . Tú ¿Qué opinas? A mí me recuerda al Hombre Omega.

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Los peores desastres nucleares de la historia

Fuente: Energía nuclear: ¿más cáncer y menos mujeres? (DW)