Mujeres Extraordinarias: Amelia Earhart

Siempre inquieta y con sed de aventura, Amelia Earhart es recordada por ser una mujer intrépida.

Amelia nació en una familia acomodada y desde pequeña mostró una enorme fascinación por los aeroplanos. Cursó estudios en la Universidad de Columbia y los complementó con cursos en Harvard. Durante la primera guerra mundial sirvió como enfermera en un hospital de campaña canadiense.

Después del período de guerra, contrajo matrimonio con un famoso explorador llamado George Palmer Putnam y por fin encontró una manera de saciar su apetito por la aventura y las alturas. Realizó varios vuelos como pasajera y, en1932, realizó en solitario la travesía del Atlántico, un recorrido tan peligroso que nadie había imitado desde el histórico viaje de Lindbergh en 1927.

Recordemos que en esa época los aviones eran bastante inestables y relativamente lentos, pero Amelia logró romper un récord al llegar a Irlanda desde Estados Unidos en tan solo 13 horas. Esta hazaña le valió una Cruz Distinguida de Vuelo, la primera otorgada a una mujer en la historia de ese país.

Realizó múltiples vuelos entre Hawaii y la tierra continental de Estados Unidos, una ruta que recorrieron diez pilotos con anterioridad aunque desafortunadamente todos murieron en el intento, además de muchos viajes cortos dentro del mismo territorio estadounidense.

Ese espíritu aventurero y envidiable habilidad para pilotear aviones la llevaron a desear algo más: en 1937 anunció que le daría la vuelta al mundo utilizando nuevas rutas. Escogió al capitán estadounidense Frederick J. Noonan para ser su copiloto y navegante. El plan era circunvolar el globo sobre la línea del Ecuador.

El inicio y desarrollo de los viajes fueron problemáticos. Averías y fallas en el avión además de la disentería que contrajo la ya famosa piloto no la detuvieron y tras haber completado casi dos tercios de la ruta, ella y su copiloto desaparecieron en medio de un temporal cuando iban rumbo a Australia  el 2 de julio de 1937.

Se desconoce el motivo de su desaparición y aunque se realizaron numerosos esfuerzos por encontrar los restos del avión y sus tripulantes, nunca se encontró rastro alguno.

La valentía y coraje de Amelia son admirables y se resumen en algo que ella mismo le dijo a su esposo en una de las cartas que le envió durante su trágico viaje:

“Por favor debes saber que soy consciente de los peligros, quiero hacerlo porque lo deseo. Las mujeres deben intentar hacer cosas como lo han hecho los hombres. Cuando ellos fallaron sus intentos deben ser un reto para otros”

Feroz y decidida por hacer y lograr las cosas, no solo es un gran ejemplo para las mujeres sino para todos aquellos que tienen sed de vivir o que sienten miedo de emprender algún cambio.

“Lo más difícil es la decisión de actuar, el resto no es más que tenacidad. Los temores son tigres de papel. Podemos hacer cualquier cosa que decidamos hacer. Cualquiera puede actuar para cambiar y controlar su vida y el procedimiento, el proceso, es su propia recompensa.”