Libro de dieta para niños

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Entre tanto escándalo por modelos anoréxicas, niñas hipersexualizadas, nos encontramos con esto: un libro para niñas con problemas de obesidad que van a dieta, del escritor norteamericano Paul Kramer.

“Maggie hace dieta” cuenta la historia de una niña de 14 años que tiene sobrepeso, y que al hacer dieta, se vuelve una estrella deportiva, sube su autoestima y es feliz. Estoy segura que las intenciones al escribir este libro, son muy buenas, y apuntan a cooperar en la reducción de la obesidad infantil: por mucho que los padres se preocupen de entregarles alimentación saludable a sus hijos, a ellos puede costarles seguir la dieta y encontrar golosinas donde puedan. Por eso, un libro que los ayude a hacerse cargo del proceso de bajar de peso, los puede ayudar a cumplir su objetivo.

Pero por muy buenas intenciones que tenga, el libro no ha estado exento de controversia.

Se parece a muchos libros para niños, que son como de autoayuda: dejar de usar pañales, tener un hermano, manejar la ira…. Cuando chica me regalaron uno que se llamaba “Puedo enfadarme”. Era de un niño con muy mal carácter que le sacaba la mugre a la hermana chica.

El libro explicaba que el niño ahora le pateaba a la pelota, le daba puñetazos a la almohada o le gritaba al cielo, sin dañar a nadie. No sé si simplemente lo echaron al carro o pensaron que podía servirme; en realidad, si pensaron lo segundo, no resultó, porque seguí gritoneando a los niños con el consiguiente bullying que eso me trajo.

Maggie hace dieta, tiene el siguiente problema: asocia el ser flaco, con el ser popular y exitoso. Aunque quizá estudios serios e internacionales demuestren que las personas que no sufren de obesidad o sobre peso efectivamente son más sanas, tienen mejores trabajos y un autoestima superior… enfatizar esto entre los más chicos, podría tener justo el efecto contrario. Además, al menos el dibujo de portada, muestra una imagen corporal distorsionada; la niña ve en el espejo lo que “quiere” ser. Pero recordemos que las adolescentes y mujeres que sufren de anorexia, tampoco ven la realidad en el espejo. Quizá la ilustración de la niña, con un globo de pensamiento de ella volviéndose flaca, podría ser un poco más claro. Cuando veíamos los dibujos animados de Silvestre y Piolín, todos cachábamos que cuando salía el globito blanco sobre la cabeza del gato, era que se imaginaba al canario asado. Se lo imaginaba, pero no era algo cierto.

Algunas personas creen que el libro es “Una abominación”. Yo no encuentro que sea para tanto; simplemente creo que es una muy buena intención, de algo que no salió tan bien como se pensaba.

Si este libro es indicado exclusivamente para aquellos niños que estén en un tratamiento médico con especialistas, y leído por los pequeños en asesoría de sus padres y psicólogos, podría ser positivo; pero en ningún caso, según mi opinión, debe ser entregado a los niños sin una previa revisión del contenido y de la realidad del menor.

¿Qué opinan ustedes?¿Creen que este libro podría ser peligroso?