Buscando la concentración

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Siempre me ha costado concentrarme. Para dormir, tengo que tener televisión, luz y radio apagada. Cuando era chica y mi papá viajaba, dormía con mi mamá, pero no me podía dormir hasta un buen rato apagado el televisor.

Para leer, debo prescindir de todo ruido. Jamás estudié escuchando música; me ponía a escuchar las letras de las canciones y entonces ahí sí que mi cabeza echa a volar. A pesar de que es mucho más entretenido venir a la oficina que trabajar desde la casa, cuando estuve enferma y trabajé allí, me pude concentrar mucho mejor. Porque claro, no tenía con quien hablar y estaba en un ambiente cómodo –mi casa-

No sé si será de metete o qué, pero acá, siempre que alguien dice cualquier cosa en voz alta, no puedo evitar escucharla y de participar. Incluso hubo veces en que me sentí incómoda de siempre andar metiendo mi cuchara, pero bueno, qué le voy a hacer. Soy así.

Supongo que si cada uno tuviera su cubículo, podría concentrarme más, pero en el caso de mi trabajo, el aislamiento no es muy bueno; tenemos que estar todo el tiempo contándonos lo que estamos haciendo, para generar más ideas. Pero creo que lo esencial, es tener el lugar de trabajo ordenado, pero con cosas que te lo hagan más cómodo. Puede ser un vaso de agua, una crema de manos, o si tienes espacio, la foto de tu familia o tu perro o incluso una planta.

En The Daily Mail, se publicó un estudio  que confirma todo esto: el ruido constante, la falta de privacidad interrumpen la actividad cerebral y dificultan la concentración. Aquellas oficinas demasiado estériles, donde estaba prohibido por la empresa personalizar los escritorios, también reducían la productividad porque sus empleados estaban menos cómodos con los espacios que los rodeaban.

Los espacios abiertos son positivos para aumentar la comunicación y desarrollar la creatividad, pero eso lamentablemente influye en la concentración y por ende en la productividad. Incluso, aunque aparentemente no estés dándote cuenta de los ruidos o interrupciones, tu cerebro sí lo nota.

Hay personas para las cuales es muy difícil concentrarse, otras que no tanto y que incluso suelen hablar mucho y cantar o tararear y siguen trabajando igual de concentrados o más. Yo he tratado de concentrarme escuchando música, pero me cuesta un poco. Algunos usan alguna prenda “de la concentración” como un pañuelo o gorro. En la universidad, nos poníamos una bandana de tela camuflada para tener todo el power. Y nos funcionaba.

A ti, ¿Te cuesta concentrarte?¿Qué haces para evitar las distracciones?