Nueva vida: Enferma y sola, la peor combinación

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Vivir sola se ha convertido en toda una aventura, como ya les he contado estoy muy entretenida, pintando, decorando, conociendo el barrio, entre otras cosas. Pero al parecer no solo hay cosas buenas.

Este invierno ha sido uno de los más fríos según mi experiencia. De verdad, la única manera de estar temperada es acostarme temprano con un montón de ropa sobre la cama y taparme hasta los ojos. Debido a esto me he enfriado más de la cuenta y tengo un resfrío casi crónico hace un mes.

Este fin de semana me sentí terrible y hoy no pude ir a trabajar por el desagradable malestar. Ahora estoy sola en la casa sintiéndome horrible y no hay quién me cuide. Hace un rato me tuve que levantar a comprar unos remedios, la farmacia más cercana está ¡a seis cuadras!

Recuerdo en mi vida pasada que si me enfermaba siempre había alguien para llevarme un té con limón a la cama, alimentarme o aunque sea hacerme compañía mientras sufría los dolores de la gripe, enfermedad estomacal o lo que sea. Ahora las tengo que ver por mí, sin ayuda y es un poco triste darse cuenta de eso. Pero bueno es parte de la tan anhelada independencia.