Opinión: ¿Otra vez Cristina Kirchner?

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“Deja la cama vacía, y también la mesa coja” dijo en un blog el periodista Juan Manuel Astorga, refiriéndose a la muerte del ex presidente de Argentina, Néstor Kirchner, ocurrida en octubre del año pasado. La frase vino a mí esta mañana, cuando escuchaba la Radio Duna, que es la que mejor se escucha en mi casa, por un tema de señal. Las otras chirrían.

El también marido de la actual presidenta del país vecino, falleció de un infarto masivo, según los médicos, por el estrés. Y era él quien se pensaba como candidato para las próximas elecciones presidenciales. Ahora es su mujer la que confirma que postulará nuevamente a la primera magistratura.

Más allá de que ahora no tuvo que haber una conversación matrimonial sobre si “Vas tú o voy yo”. ¿Habrá sido un cachipún? y la única opción para mantener el poder en la familia es que Argentina se repita el plato, la discusión ahora será en base a creencias, elucubraciones y fe –ciega o no- en que si gana o no gana, y más importante aún, en quién se presentará como su principal candidato opositor.

Es que Cristina no es una mujer cualquiera. De partida, rara cosa que use la cadena nacional para decir que va a presentarse a la reelección. ¿Haciendo candidatura usando recursos del cargo? Me confirma esta impresión lo que dicen algunos de sus opositores políticos.

El caudillismo en Argentina no es cosa nueva; ya lo vimos con Perón y con Mennem; la gente sólo ve lo que quiere ver; está bien apoyar a alguien políticamente, pero esa fe ciega en los líderes,  creo que no es sana para ningún país.

Un 60% de aprobación es bastante para una presidente que ha sido acusada de colaborar con el terrorismo, criticada por el mal manejo en la crisis del agro, por gastárselo todo en ropa, joyas y operaciones. El pueblo argentino, o al menos una apabullante mayoría, es apasionado. No apoya a un candidato, sino que se enamora de él y no le ve los defectos, como una quinceañera. Me pregunto si alguna vez madurará y comenzará a apoyar sin idolatrar.