Chile: El debate por el velo islámico llegó a la justicia

¿Un acto de discriminación?

Fabiola Palominos es una chilena que desde el 2007 se convirtió al Islam y que desde hace casi dos años ocupa hijab. Hoy está en la opinión pública, ya que luego de ser obligada por un cajero del Banco Estado a sacarse el velo para cobrar un cheque, decidió ir a tribunales para presentar un recurso de protección sin un abogado.

El argumento del cajero para pedir que se quitara el hijab, era que no podía efectuar el cobro de un cheque de 50 mil pesos pues no podía identificar si la mujer era efectivamente la misma del carné. Por ello le pide que se lo saque, pero Fabiola se niega por ser parte de su creencia religiosa. Sin embargo, luego de mantener una acalorada discusión con el cajero de la sucursal de Rondizzonni y con el jefe de Atención al Cliente, decidió ponerle fin al atado: Se sacó su velo, cobró el cheque y dejó de perder tiempo.

El fallo de la Sexta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago fue a favor de BancoEstado, con dos votos contra uno y es el primer caso de este tipo que llega a la justicia chilena. El tribunal decidió rechazar el recurso ya que no se especificaba cuál era el derecho constitucional vulnerado, junto con otros argumentos más. De todas formas, no es muy complejo darse cuenta que la mujer reclamaba ante un innegable hecho de discriminación. Claramente le hace falta un poco de sentido común a los tribunales, junto con incluir políticas de inmigración tanto en nuestra justicia como en nuestra idiosincrasia.

Comprender, que estamos en un mundo globalizado donde tenemos que convivir con diferentes creencias religiosas, opciones sexuales, maneras de pensar, las cuales deben ser respetadas, partiendo por la Ley de cada país. No puede ser que lleguemos a tomar decisiones tan estúpidas como los franceses, que prohibieron el uso del velo islámico.

Hay que aprender a respetar las distintas religiones y entender el hecho que una mujer que practica la religión islámica, no debe jamás quitarse su velo. Además creo, sin haber visto el carné de la afectada, que no era tan imposible reconocer si  era ella o no.

Por otro lado, creo que el hecho de que una mujer ocupe este velo, no pasa a llevar a nadie y es posible que la sociedad se adapte a ello, tal como uno respeta a quienes protestan todos los domingos en la calle o a los judíos, entre otros. No creo que si una monja va al banco también le hagan sacarse tu cofia, siendo que la religión católica deja mucho que desear por estos tiempos.

Hoy Fabiola Palominos está representada por el abogado Nicolás Lama, quien ya está tramitando la apelación ante la corte, apoyándose en el voto disidente.