Cuando tus amigas se han hecho algún “arreglito” y tú no

El superficial mundo de la cirugía plástica: envidia, curiosidad y otras alternativas.

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Imagen de http://www.fanpop.com/

Hasta que entré a la universidad la cirugía plástica no era tema, pero de pronto, me di cuenta de que habían muchas mujeres que habían pasado por el quirófano y no lo había notado. Aclaremos algo, no todo es ponerse pechugas, operar otras cosas pasa mucho más desapercibido, como por ejemplo “hacerte” una liposucción o un baypass gástrico, hasta la nariz y no necesariamente para quedar con una nariz de princesa, simplemente para sentirte un poco más feliz con tu estética. Pero no todos nos podemos pagar para que nos dejen “perfectos”, ¿verdad?

En ese contexto, aunque realmente no sea un problema serio el no poder hacerse esos arreglines, la situación termina siento un tópico en algunas conversaciones (más de algunas conversaciones) y lo peor viene después, cuando se tienden a intercambiar emociones nuevas, como la envidia y las ganas de “operarte”, que nunca antes las tuviste. ¿Explicaciones? El tiempo pasa nos ponemos más exigente y hay tres salidas en búsqueda de una adultez hermosa: te operas, o vas a un gimnasio o haces las dos.

La segunda es la del pobre y no tanto, por mínimo necesitas 24 mil pesos mensuales (aproximadamente) para tener la inscripción y además, debes organizar tu tiempo.  Y no, no olvidé, también debemos complementarlo con una dieta sana y dejar de lado esa dieta terrible de no tener horarios y comer alimentos grasos en exceso. En estos casos, es imposible no desesperarse cuando al buscar un cuerpo perfecto se ve mucho más complejo pasar meses en el gimnasio a sólo una vez por una operación que reduce el trabajo de meses, a un par de horas y otros 5 días para dejar los moretones atrás.

Pero la ambición va más allá, cuando logras el cuerpo perfecto hay dos clases de personas: quienes se preocupan de mantenerlo (para que valga la pena inversión) y quienes les da lo mismo. ¿Se han fijado que siempre notamos cuando alguien se operó y el efecto de la operación le duró menos que un candy? Por suerte lo he visto mucho más en mujeres y hombres mayores de 35, que mujeres menores de 30. ¿Por qué será? No me vengan con que ellas tienen más responsabilidad, porque tengo una amiga que tiene un cuerpazo, tiene 26 y es madre, terminó su carrera y después de la ayuda de un doctor increíble, también va al gimnasio y sigue manteniendo una figura increíble. Si ella puede, ¿por qué el resto de las madres tampoco?

Para hablar sobre este tema, se quiera o no en el mundo de las mujeres siempre hay espacio, y no trato con este texto posicionarlo como un tópico de análisis profundo, pero sí como algo que es parte de algunas mujeres chilenas y que de algunas otras lo es de una forma aspiracional.

Y ustedes, ¿estás expuesta a esta parte del mundo? O ¿qué opinan las cirugía plástica?