No quiero salir de casa: El drama de ser evacuado

Dicen que el hogar es el único lugar donde puedes ser tú mismo realmente. Que sea una casa, o departamento,  que vivas con alguien, que arriendes o estés comprando. Sea como sea; tu casa es tu casa. Y una vez que estás ahí, no es fácil irse.

volcan2.jpg

http://fundajeremias.blogspot.com/

Claro, hay gente que tiene la ¿suerte? De poder meter toda su vida en una mochila, de tener apego escaso por las cosas; de tener la solvencia económica necesaria para, si todo se pierde, poder volverlo a comprar con rapidez. Pero la realidad no es así. La mayoría de nosotros vive en una casa que ama, que ha podido construir o comprar formando un hogar.

Los recientes desastres naturales , fenómenos climáticos, guerras o situaciones varias de emergencia que han tenido lugar en las últimas semanas en el mundo entero, han provocado miles de dramas: muertos, heridos, desaparecidos, damnificados. Los caminos se han dañado y miles de personas han perdido sus puestos laborales . Y miles de otros han tenido que salir corriendo de donde están.

Han debido dejar sus sueños, sus esfuerzos de toda una vida su hogar, sus mascotas, sus animales. Todo por los caprichos de la naturaleza o por las peripecias de la humanidad. Algunos no han querido irse, y han tenido que ser obligados a ello. Pero muchas personas han logrado quedarse: en Japón, por ejemplo, muchos adultos mayores habitantes de la zona adyacente al desastre de la central nuclear, decidieron permanecer en sus casas.

Cuando sales del trabajo, lo único que quieres es llegar a casa. Cuando vas de viaje, por más bien que lo pases, llega un punto en que lo único que quieres es llegar a casa. A tu cama, a tu clóset, a tu espacio. Por eso el drama tan grande de los que no tienen casa.

Por eso, aunque de desespere de ver a las personas que insisten en quedarse a las faldas de un volcán en erupción, a las orillas de un mar que se vuelca encima, debajo de un huracán o volando a través de un tornado, igual los entiendo un poco. Todos temen que si se van, nunca más podrán volver a casa.