Si los hombres fueran mujeres (y viceversa)

La naturaleza es sabia, le dio a cada uno el set que necesita

Los hombres tenemos nuestros defectos. Las mujeres tienen los suyos. Pero lo bueno es que los hombres somos hombres y las mujeres mujeres. Si fuera a la inversa nada funcionaría. No me refiero a las preferencias sexuales sino a todos los desafíos naturales que vienen junto con el cuerpo de un determinado género. La mente de un hombre funciona distinto a la mente de una mujer. Probablemente somos demasiado brutos como para cuidar un cuerpo delicado de mujer, y la mujer demasiado fijada como para tolerar con dignidad la cantidad de pelo y malos olores que vienen de regalo con el cuerpo de un hombre.

Por eso hice una lista de cosas que serían distintas y a lo mejor inviables si por una mala coincidencia nos hubieran tocado los roles equivocados.

Si los hombres tuvieran que vivir con cuerpo de mujer

1.- Habría sobrepoblación, porque con lo calientes que somos, siempre diríamos que sí y no pescaríamos los anticonceptivos
2.- Serían obligatorias las cesáreas, porque con lo miedosos y alaracos que somos los hombres ninguno querría enfrentar el parto natural.
3.- Pasaríamos horas frente al espejo haciendo rebotar las tetas. Boing boing boing boing, es imposible aburrirse.
4.- No existirían los regalos, los deportes ni las artes. Todo eso se inventó para conquistar minas y (debido al punto 1) ya no hace falta.
5.- La depilación sería opcional y el corte podría ser parcial tipo chuletón, motoquero, chivo, dalí, hitler, mostacho mexicano y tipo Confucio
6.- No existirían los zapatos de taco alto. Verse bien a cambio de dolor de pies no tiene sentido.
7.- Existirían dos tipos de cartera: negra y café.
8.- Habría competencia con los amigos por quién le dura más la regla y quien puede sacar más orgasmos en una sesión.
9.- Probablemente igual existirían los sostenes, serían todos blancos y nadie los vendería junto con los calzones.
10.- La sociedad tradicional enseñaría que el hombre debe obedecer a su mujer, y la mayoría de ellos sería mucho más feliz.

Si las mujeres tuvieran que lidiar con el cuerpo de un hombre

1.- La jornada empezaría cada día con 4 horas sacándose la barba con pinzas y espejo de aumento
2.- Todo el sistema de transporte estaría hecho a la medida de la mente femenina: todas las calles tendrían 5 pistas. Todos los cruces tendrían flecha para virar a la izquierda. Los autos tendrían parachoques de goma y un volante en cada extremo para no tener que conducir marcha atrás.
3.- Los calzoncillos serían muy incómodos pero mejor fabricados, incorporando encajes, bordados, algo de relleno y soporte de alambre.
4.- No existirían los urinarios, ¿Tocarse los genitales y hacer puntería al mismo tiempo? Ni por separado suena sencillo.
5.- Seis de cada diez mujeres no se masturbaría. Tres de ellas nunca se habrían mirado el pene directamente.
6.- No existiría el concepto de eyaculación precoz, o no se consideraría un problema.
7.- Caín no hubiera matado a Abel, pero lo hubiera dejado muy mal parado con toda la familia y se habrían quitado el saludo.
8.- Existirían 300 tipos de corbata, y para cada uno 30 nudos distintos. No se podrían mezclar al azar.
9.- “Hoy no, me duele la cabeza” tendría sentido en más de un aspecto.
10.- La sociedad tradicional enseñaría que la mujer debe mandar al hombre, y la mayoría de ellas lo encontraría sexista y discriminatorio.

En resumen, menos mal que las cosas son como son. Poner a un hombre a cargo del cuerpo de una mujer sería más peligroso que dejar a un rinoceronte al cuidado de una cristalería. Hay cosas que no están hechas para que la mente irresponsable y precipitada de un hombre. De la misma manera, hace falta ser un hombre para tolerar ciertas imperfecciones inevitables: la barba de 3 días cuando pasas 3 días sin afeitarte (obvio!), el olor a pata, quedarse pelado y acumular ponchera aunque el resto del cuerpo esté flaco. Probablemente ninguna mujer se atrevería a salir a la calle con todos esos defectos y a mí, en cambio, en realidad me da lo mismo. Incluso creo que ser un weon feo le suma complejidad a mi encanto.

Chao y espero que me sigan reventando en los comentarios como en los otros artículos. Si necesitan consejo y asesoría, y no tienen miedo de recibir una chuchada de vez en cuando, no olviden escribir a [email protected]