Tomar un nuevo rumbo, los miedos y el camino al éxito

Hay que mentalizarse para lograr los objetivos, pero lo importante es vivir.

 

A veces la vida deja de ser lo que siempre pensamos sería y la seguridad o estabilidad se va a la punta del cerro. Con tal caos pueden pasar dos cosas o te encuentra mal parado y te desmoronas emocionalmente -como me ha pasado en varias ocasiones- o simplemente es el momento de cambiar y tomar otro rumbo.

Cuando te decides y te arriesgas a ser dueño de tu propia vida sin que te interese la opinión de los demás ocurre que a pesar de temer por un posible fracaso, el frenesí de lo incierto y las infinitas posibilidades te hacen volar en un mundo lleno de sensaciones sumamente poderosas. Eso es vivir, sentir.

Sin embargo, hay ocasiones en las que no nos atrevemos a tomar las riendas de nuestra existencia y nos dedicamos estúpidamente a “sobrevivir” perdiendo tiempo precioso para construir una historia de vida de la cual solo tú puedes ser el arquitecto.

El otro día vi un video donde el sicólogo Bob Proctor comenta sobre la ley de la atracción que es simplemente tener pensamientos positivos respecto de lo que deseamos, imaginarnos con esos logros, mentalizarnos para el éxito en todos los ámbitos de la vida y conseguir la tan ansiada armonía, llamar las energías que quieres e invitarlas a acercarse a ti. Siempre había pensado que esos videos y libros estilo autoayuda era una real basura, un asunto que involucraba solo a quienes estaban sumidos en momentos de inestabilidad total donde no hay espacio para el sentido común. Pero creo que me equivoqué. A veces simplemente se necesita que algo o alguien te de un poco de seguridad en ti mismo, en lo que puedes lograr, en tus capacidades. Algunos lo encuentran en un libro, otros en una película, también en una canción y varios simplemente lo ven en situaciones que viven. Un hecho puede marcar un antes y un después. Como en Amelie cuando la protagonista se va de la casa de su padre para vivir su vida y lo logra, pero se da cuenta que a pesar de tomar esa determinación aún sigue viviendo en la monotonía y no es realmente dueña de su presente y futuro, entonces elige jugársela por lo que quiere pero en serio.

Transformar de un día a otro tu vida con el fin de encontrar la felicidad y la armonía es un tremendo reto y sin duda es traumático, pero a veces no queda otra opción que dejar completamente todo atrás y empezar nuevamente a construir. La vida es eso también construir. Cuando te des cuenta que ya la construcción terminó y que aún tienes ganas de seguir con otro proyecto ¡tómalo! Esa es mi nueva filosofía de vida.

Puede ser el cambio de trabajo, de casa, el término de una relación sentimental o el comienzo de una nueva, irse a vivir a otro país, comenzar a escribir un libro o simplemente caminar por la calle satisfecha de lo que haz hecho por tu vida y seguir así.

Soy testigo de como a mis 26 años un ciclo comienza a cerrarse y es momento de demostrar todo lo que he aprendido hasta hoy y hacer que valga la pena, que tenga un sentido todo lo que he vivido, ese en mi caso es el de ser fuerte y no derrumbarme ante nada, sacarle provecho a los cambios y enfocarlos en una nueva oportunidad. Para eso aplicaré la ley de la atracción. Me mentalizaré en todo lo bello que quiero a mí alrededor, seré fuerte y me haré mujer con mis logros. Mi nuevo proyecto de vida me tiene muy ansiosa pero tranquila porque se que será todo un éxito.