Magdalena Max Neef: “La juventud está sobrevalorada”

“No quiero quedar en deuda conmigo misma”

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“Maduritud” es una iniciativa que busca dejar de lado la idea de “vieja menopáusica”, haciendo un giro hacia la idea de una mujer madura, segura de sí misma, preocupada de verse bonita, de proyectos personales, porque la vida sigue y no se acaba con la menopausia.

En este contexto, la actriz Magdalena Max Neef participó de una charla recreando diversas situaciones vividas por mujeres que pasan por el climaterio o menopausia y conversó con nosotras sobre este importante tema.

-¿Cuáles fueron tus principales motivaciones para participar de la campaña Maduritud?

Me gusta el concepto de la “Maduritud, la experiencia de la madurez y la energía de la juventud. Creo que una campaña así puede ayudar a abrir espacios de expresión, acción y opinión a personas que tienen mucho que aportar y que no siempre han tenido la posibilidad de hacerlo. Las actividades que me propusieron como parte de la campaña me parecieron muy entretenidas. Además, a esta edad ya no hago cosas que me aburran, salvo que sean estrictamente obligatorias.

-¿Por qué crees que es importante que como sociedad comencemos a dejar de sobrevalorar la juventud?

Toda sobrevaloración de algo lleva implícita una subvaloración. En este caso se sobrevalora la juventud en desmedro de la vejez o adultez y creo que tiene más que ver con un estereotipo social que con un sentimiento interno real de las personas que atraviesan una u otra de estas etapas. Sin embargo es tan fuerte la presión social, que los procesos normales de aceptación de los cambios que todos vamos experimentando a través de los años se ven alterados e intervenidos por un bombardeo mediático que endiosa la juventud (que por lo demás, con suerte, en este esquema llega a los 30) y la belleza con que se la asocia, a tal extremo que estamos dispuestos a hacer lo que sea por retenerla, en muchos casos bordeando lo patético. Tan sobrevalorada está la juventud, que no nos ha permitido percibir el valor que tienen los años y la experiencia. Pongamos las cosas en su lugar, en el tránsito de la juventud a la adultez se pierden cosas, sin duda, pero se ganan otras, ¿No será el momento de poner el énfasis en las ganancias y no en las pérdidas?

-¿Cómo te afectó emocionalmente la menopausia? Te replanteaste algo, las maneras de hacer las cosas, te deprimiste…

No sé si fue la menopausia solamente, creo que se juntaron varios factores para que pasara por períodos de  mucha angustia e irritabilidad. Si bien los actores  vivimos de un oficio que es por definición inestable, yo siempre he podido vivir bien de mi trabajo. Hace dos años, después de haber estado con mucho trabajo de repente me quedé sin nada y por mucho más tiempo del que tenía presupuestado. Me encontré vieja, fea, tonta, fome, totalmente out, sin nada que aportar o por lo menos nada que a alguien le interesara. Dormía pésimo y despertaba todas las mañanas con angustia. Sentía que estaba llena de responsabilidades y no tenía fuerza para hacerme cargo de todo, me sentía agotada. Me repetía una y otra vez que como todo en la vida esto era cíclico e iba a pasar, que iba a volver a sentirme bien, que me iba a volver a entretener, a tener proyectos. Como es habitual en estas circunstancias (porque las cosas nunca vienen solas) tuve que enfrentar situaciones familiares complicadas y otras muy dolorosas lo que no ayudó mucho a que me sintiera mejor, pero sí a tomar la decisión de buscar ayuda. Hoy sólo me pregunto ¿por qué me demoré tanto?.

– ¿Cuáles son, a tu juicio, las cosas más lindas de la madurez? ¿Cómo poder enfrentar las que pueden complicar un poco de manera positiva?

¡Tantas cosas! Aunque voy a hablar por míy por mis amigos (los que son de mi edad) sin intención de representar a nadie. Para empezar, uno se conoce mejor, lo que hace la vida tanto más cómoda; uno ya ha vivido tanto tiempo consigo mismo que se tiene más cariño y puede disculparse cosas que a los treinta habrían sido imperdonables. En la Maduritud se puede ser mas auténtico; ya no tienes que leer libros que te aburren para parecer más inteligente; ni ver películas que no entiendes para que crean que eres intelectual. Puedes decir que cuando tus nietas se bajan del auto sigues escuchando la Radio Disney porque terminó gustándote la música de tanto escucharla y no te importa que te encuentren poco cool.

Otro beneficio de esta etapa es que tienes más perspectiva, más experiencia, más cuento y menos ansiedad. Aprendes a ocupar más tiempo disfrutando lo que tienes que tratando de conseguir lo que no tienes. Ahora bien, hay que reconocer que en la adultez y posteriormente en la vejez, podemos derivar en  lo anterior, o sea en tener una vida más plácida, menos rígida y más amable o podemos transformarnos en unas viejas de mierda, pesadas, amargadas e intolerantes. Por eso creo que durante la Maduritud deberíamos poder contar con un buen ginecólogo/a, un buen siquiatra o sicólogo/a (en caso de necesidad) y por supuesto con buenas amigas que nos acompañen en el proceso, para poder quejarnos y reírnos acompañadas.

– ¿Qué proyectos estás desarrollando en este momento?

En este momento estamos celebrando nuestros 20 años como grupo con mis compañeros del Teatro Aparte y organizando varias actividades en torno a eso. Estamos haciendo funciones en nuestra sala y acabamos de estrenar la obra “Yo, tú y…ellos” la cual se presentará en el Teatro Aparte hasta fines de Mayo. De ahí nos vamos al Teatro Mori de Vitacura.

Simultáneamente estoy empezando a armar el proyecto de un libro de los 20 años del Teatro Aparte en conjunto con Francisca Yaksic, quién tiene mucha experiencia en la materia. Es un libro que tendrá nuestra historia, fotos, prensa de las distintas épocas, anécdotas, entrevistas, etc. pero que además convocará a  10 reconocidos pintores nacionales que pintarán su versión de nuestras obras las que aparte de ser incluidas en el libro serán expuestas en nuestra sala de teatro.

Otro de mis proyectos, que si bien está andando, quisiera tener más tiempo para dedicarle, tiene que ver con una micro empresa de muebles y decoración, llamada A Modo Mío, que estoy haciendo junto a mi amiga y socia Valeria Steiner. Pero tenemos muchas más ideas que tiempo para ponerlas en práctica.

Finalmente y sin tener claro si esto es capacidad para diversificar o pura dispersión, tengo un proyecto (pero ese sí está solo en mi cabeza y parte en mi computador) que es una serie de televisión, lejos el formato televisivo que más me gusta, y que necesito escribir para no quedar en deuda conmigo misma, porque esas deudas, son las peores.