¡No quiero ir al dentista!

Me da miedo.

dentista11.jpg

http://sincrodestino2012.ning.com

Es viernes y me duele la muela. Pienso: Ya se me va a pasar. De repente no es la muela del juicio. De repente es un afta, una pequeña infección o a lo más, una carie chica. De repente sólo es el bruxismo, sí, fijo que es eso. Si es lo primero o lo último, se me pasa solo. Mejor me espero un rato. Total ya es tarde, no alcanzo a pedir hora. Y si llamara, ¿qué van a quedar para el sábado? toda la gente que trabaja tiene que hacerlo ese día. Mejor me espero. Si el lunes no se me pasa, llamo.

Nunca me he considerado una persona cobarde; como enfermiza que soy, puedo decirles que no conozco ningún examen que no me haya hecho alguna vez; he pasado por varias cirujías, la primera de ellas cuando tenía 3 años y nunca le tuve miedo a los médicos. Sólo a la kinesióloga, que me iba a ver esos malditos inviernos donde me obstruía. Aún la odio. Y como sufro de jaquecas, mi resistencia al dolor es alta; puedo funcionar y hacer de todo con dolor de cabeza galopante. Pero esto, esto es diferente.

El año pasado, programé la cirugía de mis muelas del juicio inferiores, que estaban totalmente “impactadas” o sea, venían de lado y me iban a enchuecar todos los dientes de abajo, y después de varios años con ortodoncia, que se me enchuecaran los dientes no era una posibilidad. Coticé en varios centros dentales y llegué al más “conveniente” otros dijeron que debía ir a uno mejor, endeudarme si era preciso, pero en ese momento no tenía ni plata ni capacidad de crédito y mi papá dijo “Opérate ahí no más; por algo está autorizado, ¿qué tan malo puede ser?” Quizá es un poco cierto; como en todo, hay profesionales mejores que otros; pero cuando se trata de algo tan común como una carie o una muela del juicio, hay que ser realistas y pagar lo que uno puede no más. Y dar gracias de que lo puede pagar.

Fue terrible. Aunque la gente me decía que sacarse las muelas no era tan atroz, que no dolía nada por la anestesia (mentira) que si uno se ponía hielo no se hinchaba (mentira) y que después, a lo más dolía un día (mentira).

Hice todo lo que me dijeron, me tomé todos los medicamentos que me recetaron. No sé si no tomé bien la anestesia o qué, la cosa es que sentí mucho dolor mientras me sacaban la muela, de hecho me dan escalofríos cuando me acuerdo. Me tuvieron que colocar anestesia extra. Después de eso, sangré como manantial.

Llegué a casa, me acosté inmediatamente y no paré de ponerme hielo todo el tiempo, durante todo el primer día y la primera noche. El segundo día, fue del terror, tenía un dolor espantoso y los analgésicos no me hacían ni cosquillas. Pasó la hinchazón y el dolor continuaba, al punto que tuve que ir a ver al doctor. Me explicó que la herida había quedado un poco abierta (cosa que según él era normal) y que aunque yo me cepillara bien los dientes, de todas maneras ingresaba comida a la herida (asqueroso, pero cómo más lo explico) y que las bacterias provocaban un gas que me hacía ver burros verdes. Todo se solucionó con una jeringa con una aguja curva, en la que tenía que lanzar agua y enguaje bucal a alta presión hacia el punto mismo de mi herida. Con eso el dolor se me pasó un poco.

Aparte, cómo no va a dar susto y lata ir al dentista. Es tremendamente humillante. Te colocan en una posición en la que es difícil salir corriendo. Te meten cosas en la boca, te piden que la abras más y ya no te aguanta la mandíbula. Te ponen esa manguerita asquerosa que se te va al paladar provocándote arcadas. La luz es súper fuerte y aunque no quieras, ves todo en el cuadrito que queda al centro de la luminaria. El olor es insoportable, y tu dentista a veces no es lo más simpático que quisieras. Y en estos mega centros de salud, no siempre te toca el mismo; pero qué diablos, es lo que puedes pagar. Los ruidos de la manguerita, el taladro y la luz ultravioleta sellante de amalgamas, no es la mejor. La pasta con que se toman los moldes de las placas no puede ser más mala. Y una larga lista de etcéteras.

Así que no quiero ir al dentista. Podría ser la muela del juicio y me dolería tanto la operación. O podría no ser nada. Mejor me hago la lesa, me tomo un analgésico, me echo crema de dentición para guaguas y espero que se me pase.

¿Qué creen ustedes, debería ir, no cierto?, ¿Le han tenido susto al dentista?