Los cuarentones son un cacho… pero los deseo

Me los recomendaron por su independencia y estabilidad emocional, pero nada que ver.

Hace un tiempo que vengo relacionándome con hombres “maduros”, en realidad mayores de 40. Me los recomendaron por su independencia y estabilidad emocional. Sin embargo, gracias a una larga cata que llevo haciendo me dí cuenta que en realidad son un cacho igual que los más jóvenes.

No se si ven esa serie del canal estatal chileno donde aparecen los cuarentones jodiéndose entre ellos, onda todos con todos. Es una locura, pero en realidad existen muchos que a esa edad les da por liberarse sexualmente después de mantener terribles matrimonios de 20 años que prácticamente acabaron con su identidad. Entonces, llegados los cuarenta -al puro estilo American Beauty- comienzan a agujonearse a las cabras chicas, compañeras de trabajo, vecinas o lo que sea que se les atraviese. Es como que les diera una fiebre sexual.

Si sólo quieres acostarte con uno de ellos lo vas a pasar fantástico, porque estarán dispuestos a todo para recuperar el tiempo perdido. Pero si tu idea es conseguir una pareja estable, anda con cuidado. Porque no es eso lo que ellos buscan y si es que logras enamorarlos, deberás amansar sus nervios. Porque debido a sus malas experiencias del pasado con relaciones formales, estarán a la defensiva y escucharán sólo los consejos de sus amigos. Así que mejor disfrútalos como diversión mientras duren, ya que cuando acaban se dan media vuelta y no saben del mundo hasta varias horas después. Lo digo por experiencia propia. Y no porque yo sea mala en las artas amatorias. Nada de eso. Lo que pasa, es que estos brutos la vena a una como un simple pedazo de carne.

Por otro lado están los que se dan cuenta, o se convencen, que no han hecho nada en todos estos años en la tierra. Porque no podemos negar que hay hombres bien buenos para tirárselas. Creen que con trabajar 15 años en la misma pega, ver harta tele, millones de partidos de fútbol y tomarse unas cuantas piscolas basta para dárselas de vividos. Una lata y les aseguro que en Chile estos macho(menos) abundan.

Entonces, cumplen la mediana edad y comienzan a hacer deporte aunque sea una vez al mes, porque quieren ser los minos que nunca fueron, y bueno, no puedo criticar que quieran ponerse en forma, ya que su cuerpo es lo que más disfrutamos nosotras, y por qué no decirlo su billetera también. Para qué nos hacemos las pobres damiselas. Si hay algo bueno que tienen los cuarentones son sus hermosas billeteras de cuero llenas de plata. Sé que me dirán de todo con estas declaraciones, pero de una vez por todas debemos asumir que no nos involucramos sexualmente con un tipo lleno de pelos, mañas, manías, grasa y otras cosillas solo porque te encanta como te trata. ¡Eso es FALSO! Porque si es pordeudas. Yo, como buena mujer madura, ya tengo suficientes.

Aunque ellos constantemente me recalquen que no todos son iguales yo opino totalmente lo contrario. Especialmente de los cuarentones, me llama la atención su actitud egoísta o más bien desconfiad donde nada ni nadie puede interferir en sus pensamientos y experiencias, en varios casos equivocados. Porque no digamos que es una regla que a mayor edad más sabiduría, eso sí que es mentira. Hay tipos que se casan con verdades que basta con revisar en Google para destruir toda su ideología de vida. Pero como son obstinados porque creen que siempre tienen la razón no escucharán tus palabras.

No se, quizás yo también me equivoco, porque es 100% probable que existan hombres de cuarenta que aún no haya conocido y que sean verdaderos príncipes como Humphrey Bogart, pero seguro que son los menos. A pesar de todo lo antes dicho no puedo decir que los prefiero lolos ya que en realidad ningún cabro chico sabe satisfacer a una mujer como lo hace un cuarentón. Se los digo yo, que a estas alturas del partido, he probado hombres de todas las edades.