Señor Lavín: Enseñar valores es responsabilidad de los padres

¿Hasta cuándo pensamos que es el colegio el que debe educar a NUESTROS hijos en valores y conductas?

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Cuando escuché la noticia que los ministerios de Salud y Educación se habían puesto de acuerdo para lanzar un plan para fomentar hábitos que evite que los niños sean obesos y le hagan el quite al cigarrillo y alcohol, me alegré.

Pero a medida que voy leyendo el comunicado del Mineduc, me topo con varias cosas que no me parecen:

1.- El Ministro Lavín dijo:
“El lugar para prevenir estos problemas en Chile es en la escuela, porque ahí es donde se forman los valores, la personalidad de los jóvenes y un niño que tiene esos problemas a tan corta edad, es un mal predictor de lo que va a ocurrir en el futuro”.

Lo siento, señor Ministro, pero a mi hija la educo YO en sus valores y personalidad. No le dejo esa tarea al colegio, allá adquiere conocimientos básicos, hace amigos, juega, idealmente aprende un idioma y hace deporte. Pero los valores son responsabilidad de lo padres, señor, ¡por favor!

Ahora, si el Ministro en realidad quiso decir que durante en la época de la escuela (menos de 13 años) cuando se forman los valores y personalidad, pues debo recordarle que “ahí” es un adverbio de lugar, no de tiempo.

2.- Estas medidas van de la mano de “metas”, “simce” y “sello saludable”.
Los alumnos de liceos municipales deben hacer mil y un ensayo para en Simce regular (y su versiones comunales), además les sumaron los anunciados Simce de inglés y Educación Física, ahora, más encima, le añaden uno Saludable.
¿Quién le dijo que tanta prueba funciona? Dudo que los directores de escuelas y liceos se den el tiempo que corresponde a educar a los niños en esta áreas (si fueran pedagogos con vocación ya lo habrían hecho) sino que los van a presionar hasta el cansancio para que los niños cumplan una serie de indicadores inanimados para alcanzar la dichosa “meta”.

Mi hija está en el Liceo República de Siria desde 3º básico y este año cursará el IIº medio. Allá las materias son una cosa y el Simce otra. Pasan los contenidos de los ramos como corresponde y luego la obligan constantemente a realizar ensayos de la dichosa prueba, cuyo rendimiento es equivalente a una nota coeficiente dos.

El República de Siria es un buen liceo, pero carece de educación integral: los niños no terminan el colegio manejando un idioma y las dos horas pedagógicas de Ed. Física no se aprovechan. Peor para las niñitas que muchas veces las ponen a ver películas o las dejan de lado, mientras los varones practican deporte.

A la Directora no le importaba si sus estudiantes hacían deporte o no, cosa que seguro cambió luego que le anunciaran que la van a medir por eso. El colegio no tiene más que un taller de karate y uno de futbol. Nada más. Mi hija hace tres años que empezó en el club de voleibol de la Municipalidad de Providencia en nuestro afán que aprovechara toda la energía extra.

En verdad, no puedo culpar a la señora Directora por la falta de preocupación (de solo mirarla uno se da cuenta que poco tiempo le dedica al corpore sano) porque el mismo Alcalde de Ñuñoa prometió el Polideportivo para los alumnos del Liceo y nunca cumplió. Más tarde, cuando consiguió el terreno aledaño al liceo, no se le ocurrió nada más lindo que ¡hacer una clínica privada!. (Lo siento, me desvié de pura rabia).

Lo que quiero decir es que los responsables de esa educación de la que habla el señor Ministro, no son los más adecuados y ponerle metas sin capacitarlos sólo irá en perjuicio de los alumnos.

3.- “En el caso de la obesidad, una de las principales preocupaciones es la comida que consumen los estudiantes al interior de los establecimientos.”

¿Ahora se vienen a preocupar qué es lo que comen los niños? ¿Saben qué es lo que almuerzan los niños? Apostaría mi cabeza que ninguno de los señores ministros ha almorzado en un casino de liceo.

Les cuento: mi hija hace 4-5 años, desayuna y almuerza en el colegio. Asunto que es comodísimo para mí, les explico: significa no pelear con ella para que se trague un vaso de leche y coma algo porque nunca le ha gustado comer tan temprano y media dormida; significa que no lleve almuerzo al colegio por lo que evitamos derrames, pérdidas en la micro, quedadas en la casa y otras eventualidades; no almuerza en su sala y puede salir a distraerse un rato; almuerza con su amigas y entre ellas se fiscalizan que coman una porción razonable, porque ya hay niñas que pueden pasar la semana completa sin comer; entre otras.

Todos los días le pregunto qué comió y en verdad su menú no difiere mucho del de cualquier casa. Es variado, nutritivo y hasta donde ella me cuenta, bastante sabroso. (Dato freak: sólo les dan cucharas para comer, ¿sabían?)

Así que hasta donde yo lo veo, la obesidad de los niños no es tanto un problema de ingesta, si no, de gasto.

4.- “Además, se iniciarán campañas dirigidas a los padres, apoderados y estudiantes para incentivar la vida sana tanto dentro como fuera de los colegios.”

No sé ustedes, pero a mí me parece que debieron partir por esto, no dejarlo para el final así como “si nos queda tiempo, energías y recursos”.

Es responsabilidad de los padres que los niños coman sano y en cantidades adecuadas. No es culpa del colegio si hay un kiosko o no adentro que venda papas fritas. Es nuestro deber enseñarles a nuestros hijos que aunque son ricas, no puede alimentarse sólo de ellas ni consumirla todos los días.

En lo personal, mi hija nunca llevó dinero a colegio sino una lonchera llena de colaciones: panes, fruta, galletones de avena, jugos y demases. Algunas veces papas fritas, sí. ALGUNAS.

Apliquen las mismas teorías al consumo de alcohol y cigarrillos. Sólo con padres haciendo la pega vamos a tener niños saludables y felices, con profes haciendo la pega vamos a tener niños idiotas y con serios desórdenes alimenticios.

No les hagamos la infancia y adolescencia más difícil, ¿para eso tienen la adultez no?