La gente lleva infinitas cosas sin sentido a la playa

Casi como si se fueran de campamento en la arena.

playados1.jpg

(cc) Flickr.com/molly_miller_denver

Hoy en la mañana me detuve en un título que me llamó la atención en  Revista OHLALÁ, un sitio argentino, “¿Qué cosas llevar a la playa?” y me llevé la sorpresa de que era solo eso, un título. El artículo estaba hecho para que lo completaran los lectores, mientras que la autora solo daba ejemplos de lo típico (siempre dentro del título): toallas, bloqueador, sombrero, etc. Eso me hizo reflexionar lo siguiente ¿por qué llevamos tantas cosas a la arena si con la toalla basta?

Hay algunas personas que creen que instalarse en la arena es sinónimo de partir de campamento, literalmente: llevan carpas (enteras o mitad de ellas para quedar con una especie de ventana hacia el mar); varias mudas para los niños (ropa de cambio); más de un traje de baño para los pequeños; cinco libros y tres revistas; un sinnúmero de cremas, bloquedores y bronceadores; huevos duros y encima compran toda la comida que vendan en la arena, como si se fueran a acabar los alimentos de la tierra; toallas de sobra; quitasoles enormes (aparte de la carpa); colchones inflables; volantines…

Y la lista podría seguir con varias cosas más y más elementos más personales como pareos, lentes de sol, abanicos… Es que pareciera que a la gente que le encanta llenar de cosas el sitio que eligieron para instalarse, para que nadie pueda pasar o que al menos le tome un par de minutos sortear todos esos obstáculos para llegar al mar. ¿Por qué será que llevan tantas cosas? Si con una toalla, un bloqueador y un buen libro basta y sobra.

A tanto ha llegado esto del acarreo de cosas, que incluso hay playas de Chile done ofrecen un servicio de casilleros para guardar aquello que sobra (casi todo) mientras la gente se baña. A los usuarios del servicio les pasan una llave amarrada a una pulsera para que no se les pierda y así se pueden disfrutar del mar tranquilos. Igual esta iniciativa no es mala, a todos nos gustaría que nos guarden las cosas cuando nos bañamos, sobre todo cuando vamos solos a la playa y no tenemos dónde dejar nuestro libro.

Con tantas cosas no disfrutamos del momento porque estamos más preocupados de que no se nos vaya a perder algo o que la gente no pise nuestro campamento, que de tomar sol y bañarnos. Al final lo que se lleve o deje de llevar es cosa de cada uno, pero siempre menos es mejor. Además así no tenemos que bajar con tantos bolsos a la arena.

¿Ustedes qué llevan?