Lo agradable de andar en bici en las tardes de enero

Sin calor y sin autos en las calles.

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(cc) Flickr.com/Quiltro Elemento

Si hablamos desde el punto de vista del calor, la verdad es que no es nada de agradable: transpiración, dolor de cabeza, quemaduras, ampollas en los pies por el sudor, insolación… Suena terrible, pero si lo vemos desde el punto de vista de la congestión que hay en Santiago durante las vacaciones, es bastante satisfactorio: no hay autos, ni gente, las calles están casi vacías, nadie te grita cosas por andar en bici y no hay tacos.

La idea tampoco es salir a pasear a las 12.00 del día o las 14.00 horas, que es cuando el sol está más fuerte, pero si salimos tipo 19.00 horas la cosa cambia: no hace calor, el clima es mucho más agradable, el sol no se ha ido y hay brisa que refresca.

Lo bueno del verano es que se puede andar por lugares que no están habilitados para las bicicletas como las veredas. Como no hay gente caminando, se puede pasear. Lo mismo sucede con las calles, al haber pocos autos se puede transitar sin problemas. El problema aparece el resto del año cuando realmente no hay lugar para una bicicleta, los automovilistas te gritan y los peatones no se corren.

Por eso lo mejor de tomar la bicicleta cuando el sol ya no quema tanto, es que toda la gente está de vuelta en sus casas después del trabajo o viendo alguna obra de teatro o en el cine en alguno de los festivales que hay en la capital, o sea un Santiago vacío con pistas enormes para transitar. Y si hay algo que les recomiendo es hacerlo en compañía y con zapatillas porque las sandalias no son para nada recomendables, por mucho calor que haga, y además son excelentes para tener un accidente.

¡Anden en bici!