La aerofobia en las vacaciones

El miedo a volar puede arruinar nuestro verano.

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(cc) Flickr.com/Fernando D. Ramirez

Existen muchas fobias y más personas que las padecen, una de las que más se acrecienta durante el verano y el período de vacaciones es el miedo a volar. Ese terror que paraliza a quienes se suben a un avión a tal punto de que que tienen que emborrachar en el cielo para evitar sentir la sensación de volar. Pero ¿qué hacer cuando tenemos que tomar un vuelo sí o sí?

Personalmente no le tengo miedo a los aviones, de hecho me encanta volar: sentir la velocidad que alcanza el avión cuando está en la pista, notar que el piso se queda abajo, ver cómo las casas y los autos se van haciendo cada vez más pequeños, mirar las ciudades desde arriba… Pero para muchos esas sensaciones son las peores de la vida y se acrecientan mucho más en esta época. Llegan con fuerza a la hora de planificar las vacaciones y se convierten en una pesadilla cuando notan que llegó el momento de abordar el avión. Es casi tan paralizador como el miedo a las arañas que tienen algunos.

Conozco a varias personas que le tienen miedo a los aviones, la mayoría por malas experiencias como caídas de mil metros, accidentes de amigos o familiares, sueños donde mueren en accidentes aéreos, etc. Eso hace que piensen que todos los vuelos serán iguales: con accidentes. El problema es que muchas veces esas experiencias ni siquiera fueron de ellos, pero las hacen propias (de un amigo o de una película, por ejemplo). Hay quienes ni siquiera han pisado un avión, pero pueden describir el olor y los ruidos de la cabina y por supuesto el miedo que les provoca, solo por lo que otros les han contado.

Para superarlo hay que enfrentar el miedo, como todas las fobias al final. Lo mejor es hacer un vuelo en grupo, ojalá con parientes, sino pueden tomar clases donde les enseñan a las personas a derribar sus temores en tierra firme. Lo ideal es que lo hagan un poco antes de las vacaciones si es que saben que tendrán que tomar un avión para viajar, porque si están con el miedo de ida y de vuelta no van a disfrutar nada de su tiempo libre porque estarán todo el tiempo pensando en el momento en que tengan que abordar el avión otra vez.

Hay parejas que incluso vuelan separadas por si a alguno de los dos aviones le sucede algo, así no mueren los dos. Ese tipo de actitudes creo que son las peores para superar miedos y las mejores para acrecentar las fobias porque ponen a la gente en posición de alerta. Aunque sea de los aviones más seguros, igual piensan en la posibilidad de un accidente. Si piensan de esa manera por su puesto que van a tener miedo a volar, lo mejor es dejarse llevar en el viaje y no pensar en tragedias.