Sexo sin excusas

El experto Rodrigo Jarpa nos cuenta sobre los monos bonobos que son fanáticos del sexo, igual que los humanos.

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Existe un factor importante que diferencia nuestra vida sexual de la de los animales y para explicarlo vamos a pensar por un momento que somos monos, perros, gatos, caballos o el animal que queramos. Ahora que somos un animal observemos a los humanos: quizás lo primero que vendría a nuestras mentes seria: ¡oh, los humanos tienen sexo cualquier día del mes! Tienen sexo incluso cuando la mujer no está en su periodo fértil, o hacen algo todavía más raro y es que ¡tienen sexo cuando la mujer está preñada! Qué humanos tan extraños…

Ahora volvamos a ser humanos. Lo que pasa es que nosotros no tenemos sexo sólo para procrear como lo hacen los animales o lo plantean ciertas instituciones, donde si no cumplimos, tenemos que sentirnos sucios, malas personas o culpables.

Esta última puede ser una de nuestras motivaciones, pero también podemos desearlo por razones muy profundas, de entrega, comunicación, intimidad, unión, expresión de afectos o por simple búsqueda de placer, siendo todas válidas, aunque algunas más gratificantes que otras.

En relación al sexo animal, existe une excepción a la regla, como en muchas cosas en la vida. Esto es el caso de una especie de primates africanos tiene un particular hábito, que supera ciertas conductas humanas a la hora de experimentar el placer. Los monos Bonobos oriundos del Congo, que tienen en su postura una asombrosa similitud al hombre, pertenecen a una privilegiada familia de primates que tiene conductas sexuales increíbles.

Los simios se destacan entre sus pares ya que son unos adelantados en cuestiones relacionadas con la libertad sexual. Estos antropoides tienen una debilidad por el sexo y lo practican con asombrosa frecuencia y no distinguen género a la hora de buscar compañía.

La liberación sexual de esta especie fue analizada por el científico Frans De Waal, un especialista en los grandes monos -chimpancés, bonobos, orangutanes y gorilas. El primatólogo señala que los bonobos gozan del sexo y no lo limitan únicamente a un acto reproductivo para mantener la supervivencia de la especie. En el 75% de los encuentros amorosos, los monos bonobos no buscan reproducirse sino experimentar el goce del acto sexual.

La debilidad de estos simios por el contacto carnal es reflejada por De Wall en su libro Bonobo: The Forgotten Ape donde relata la desventura de un cándido cuidador del zoológico que, con intenciones pueriles, acercó su rostro a uno de estos primates y éste le propino un beso apasionado que lo dejó perplejo.

Según el especialista, los bonomos no son agresivos sino más bien calmos. “Estos monos practican sexo en todas las combinaciones posibles, no sólo macho-hembra. También machos con machos y hembras con hembras, incluso cuando crían. A veces hay sexo en grupo”, dijo en una entrevista al diario El País, de España. Además, concluyó que son elegantes y más estilizados que los chimpancés.

Retomando el tema del sexo en periodos no fértiles de la mujer, específicamente hablando del periodo menstrual y del embarazo, no es poco común que mujeres reporten sentir más placer que en ningún otro momento. Durante la menstruación la mujer está totalmente despreocupada de un posible embarazo que no desee, también la viscosidad y cantidad de los fluidos y del moco cervical cambia y al parecer de manera que resulta entregar una estimulación mucho más placentera para algunas mujeres, a esto se le suma que en general cuando se tienen relaciones en este periodo se hace con alguien con quien se tiene mucha confianza y generalmente porque el grado de excitación era tal, que no pudieron aguantarse, a pesar de que quizás no es el ideal hablando en términos higiénicos.

Ahora en relación al embarazo, y sobre todo hablando del segundo trimestre hay mujeres que reportan haber tenido la vida sexual más satisfactoria de sus vidas: esto se puede explicar porque ya no están las molestias del primer trimestre, los hombres en general se ponen más tiernos y demostrativos de afecto y aumenta más el flujo sanguíneo en la zona genital, por lo que la estimulación puede resultar ser mucho más placentera. Hay un número no menor de mujeres anorgásmicas que reportan haber tenido su primer orgasmo en esta etapa del embarazo.