Los mineros y sus parejas, un reencuentro a pueba de luces

Son muchos los desafíos y de seguro las mujeres serán las encargadas de mantener a la familia unida.

(cc) HUGO INFANTE/GOVERNMENT OF CHILE

Finalmente el rescate de los mineros terminó sin contratiempos, fue transmitido en vivo por los noticieros más importantes del mundo y aclamado por millones de personas en todo el globo. ¿Pero después de esto qué viene?

Uno de los puntos que nos llama particularmente la atención es saber cómo serán los reencuentros de las parejas que pasaron más de dos meses separadas. Porque una cosa es, por ejemplo, distanciarse un tiempo por trabajo o estudios y otra es que la lejanía se produzca por una desgracia o accidente. Cómo se es capaz de soportar la angustia de no saber cómo está el hombre que amas, pensar que podría estar herido, deprimido, desesperado o peor aún y no poder hacer nada, no poder correr a rescatarlo con sus propias manos, no poder intervenir entre quien hace el daño y la víctima. Esa impotencia deben haber sentido las esposas o parejas de los mineros, que a pesar de saber después de 17 días que ellos estaban vivos y a salvo tuvieron que esperar más de 50 días para volver a tenerlos cerca, abrazarlos y sentirlos junto a ellas.

Pensarán que es muy pronto para cuestionarse esto pero, qué pasará en un par de semanas cuando los rescatados estén aún más sobre expuestos con la prensa rosa encima investigando cada detalle de su vida pasada -porque no creo que los que hoy están en la superficie sean los mismos mineros que bajaron a la mina el 5 de agosto a realizar otra común jornada laboral- si tienen alguna demanda por violencia intrafamiliar, algún antecedente de drogadicción, deudas económicas, relaciones familiares o de amistad con prófugos de la justicia, amantes, hijos no reconocidos o lo que sea. Ese será el nuevo encierro o encerrona a la que se enfrentarán. ¿Cómo afrontarán esta fama súbita las parejas?

Las mujeres de los mineros hasta el momento se han portado estoicas con todo lo ocurrido, muchas se han mantenido en silencio y alejadas de las cámaras y luces, pero también hay otras que han encandilado. Dar declaraciones a los medios de comunicación podría crear quiebres en las relaciones o enemistades, eso es lo que deben evitar.

Porque parejas como Adriana Barrientos y Daniel Pinto, manejan a revés y al derecho las comunicaciones, saben cómo exponerse para ganar dinero, fama y publicidad. Los personajes faranduleros tienen la mente fría para hacer y deshacer relaciones de años con el fin de conseguir ser el centro de la noticia, pero las parejas de esta historia no tienen nada que ver con el showbiz, de seguro se tomarán en serio lo que hablen en SQP o MQH, cosa que podría debilitar sus relaciones.

Por otro lado, pienso en la nueva forma de vivir que tendrán estas familias, me imagino que algunos temores se mantendrán y de seguro las mujeres pedirán a sus parejas que no vuelvan a entrar en una mina, ¿qué pasará con los que no estén dispuestos a cambiar de trabajo?

Pienso en las mujeres de los 33 y todo el empuje que pusieron para sobrellevar la pesadilla y de verdad que las admiro, fueron dignas todo el tiempo y eso se agradece, son un ejemplo para todas nosotras. Y debido a su enteresa tienen la gran responsabilidad de contener todo tipo de amenazas a sus relaciones para seguir siendo felices junto a sus familias.

No quiero ser pesimista, claro que hay muchas cosas buenas después de lograr un rescate como el que se realizó, pero los nuevos desafíos para estas personas son muchos y deben seguir siendo fuertes para poner la cabeza en lo que importa y no en las luces que definitivamente traerá más saldos negativos que positivos.