(155) Las más bonitas del regimiento

Recién el año pasado una mexicana se convirtió en la primera mujer marinera de infantería del Servicio Militar Nacional.

(cc) Ronald Dueñas

Son chicas de armas tomar, que vieron en el uniforme (más que un nuevo concepto de moda) la manera perfecta de romper con las filas del machismo, incorporándose en uno de los organismos más rudos del sistema social: El Ejército. A continuación, guiños de uno de los procesos más lentos de nuestra historia en cuanto a la inclusión de la mujer y sus batallas por pertenecer a aquel mundo creado sólo para chicos malos.

La incorporación de la mujer al mundo militar ha sido más difícil que sacar a la kena Larraín de Pelotón. Y es que en este mundo en donde las mujeres lloran a destajo y los hombres igual, pero a escondidas, los clichés del machismo se han encargado de hacer lo suyo.

Por ejemplo, para nadie es novedad que la guerra como concepto bélico no es algo que precisamente identifique a la mujer. O que el porte de un cargamento de 25 kilos, sólo en periodos de campaña, se transforme en un verdadero desafío.