Un plato de tres partes: Roast Beef con Yorshire Pudding

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(cc) Flickr.com/John Wesley Barker

So british. Puede ser que no sea el momento. Que lo mejor sería abocarme a las empanadas de horno, pero que va, hay que preparar de todo. Además, si somos los ingleses de sudamérica, tampoco tenía muchas más opciones de escape.

Es rico, es sabroso, se monta muy bien en el plato, pero…

A este plato lo venía persiguiendo desde hacía tiempo, básicamente porque estoy empeñada en perfeccionar mi preparación de roast beef que avanza bastante bien. Lamentablemente -lo siento mucho señora Lucía- releí el texto decenas de veces, y cómo nunca lo había comido, no lograba imaginarme la preparación, cómo se vería en el plato, cómo llegaban a juntarse la carne con el pudding, en fin, sientos de interrogantes.

Me vi obligada a googlear la receta. No para chequear su preparación, simplemente para ver una foto y lograr saber de qué se trataba. Yo, honestamente, creo que la descripción de la receta en el libro, no le hace honor.

Quedó increíble, quizás con detalles que perfeccionar, sobre todo el pudding, pero quedó rico igual. Ahora, sí lo volveré a preparar. No sé… es bien fome, sin ofender a nadie, claro. Yo diría que se trata de un plato típico inglés que le hace gala a los adjetivos que ha recibido la comida de esta región por siglos.

Este plato funciona en varios planos. El primero de ellos es el roast beef. Para ello hay que sazonar 3 kilos de lomo con hueso (yo tenía filete) con pimienta. Se coloca sobre la rejilla del horno a temperatura alta por 20 minutos. Luego se baja el calor y se deja en el horno 20 minutos por cada 500 grs. de carne. De esta forma queda “a la inglesa”, bien rosado por dentro. Cuando la carne esté lista, guardar en la rejilla cubierta de papel de aluminio.

El segundo plano corresponde al pudding. Para ello hay que cernir 3/4 tazas de harina con sal y mezclar con un huevo batido, luego se suman 2/3 tazas de leche y 2/3 de agua quedando un batido suave, como el de los panqueques. Una vez listo dejar reposar entre 1 y dos horas.

Diez minutos antes de que la carne se termine de cocinar se engrasan mondes individuales de lata (grasa de un asado anterior o bien aceite) y se calientan en la parte más caliente del horno. Ya calientes se rellenan con la mezcla del pudding y se cocinan entre 15 y 20 minutos. La idea es que se inflen, se doren y queden crujientes. Es como si fueran muffins.

De hecho, yo usé los moldes de muffins, claro que me acabo de percatar que no hice la parte del calentado previo, quizás eso influyó en que se pegaran mucho y costara una enormidad sacarlos, quizás. El tercer y último plano, va por el lado de la salsa que acompaña todo. La sadadera que estaba bajo la rejilla con la carne se toma y se pone sobre la ornalla, añadiéndose una taza de vino tinto para que se mezcle con todos los jugos de la cocción. Esto se hierve por 3 a 4 minutos.

Entonces, es la hora de montar el plato. Se pone el roast beef, a su lado el pudding y la salsa puede ir bañando todo o, como sugiere la Señora Lucía, en una salcera. Ojalá mi explicación haya quedado algo más clara que la del libro. Suerte.