(071) Mujeres en la TV: De modelo a profesional

Desde las modelos de Sábados Gigantes hasta las conductoras de estelares.

El programa Sábados Gigantes comenzó a transmitirse en la televisión chilena en 1962 y aún sigue en pantalla. Aunque claro, ahora se emite desde Miami, apuntando a una audiencia que se reparte por buena parte de Latinoamérica y la población latina de Estados Unidos. Sin embargo, a pesar del paso de los años, la participación de las mujeres en este show sigue siendo mínima. El conductor es hombre, lo mismo el co-animador. El director de la orquesta y todos sus músicos, también son hombres. ¿Qué hacen las mujeres en el ahora llamado Sábado Gigante? Ser modelos. Es decir, acompañar y decorar. Nada más.

Afortunadamente, esta suerte de status quo del programa conducido por Don Francisco no es algo demasiado generalizado en la industria televisiva latinoamericana. Es cierto, lo fue en su momento, hasta bien entrados los años ochenta, cuando las mujeres en televisión –salvo contadas excepciones- sólo eran modelos, conductoras del informe meteorológico o co-animadoras de esas que hablaban poco y nada. Sin embargo, con el paso del tiempo –muy lentamente- el panorama fue cambiando.

Durante la década de los noventa, la información y la entretención fueron los principales flancos en los que las mujeres fueron tomando posiciones más importantes. En el caso de la información, la participación femenina venía subiendo desde fines de la década anterior, cuando muchas jóvenes reporteras comenzaron a hacer sus primeras armas en algunos noticiarios.

Así, de a poco fuimos viendo cómo periodistas -bien informadas y con años de reporteo en el cuerpo- fueron desplazando a esas conductoras de noticias de los ochenta que solo hacían noticia por el color de sus vestidos. Un buen ejemplo de esto fue lo que sucedió con Cecilia Serrano en Televisión Nacional y Susana Horno en Megavisión, que hicieron la posta a personajes cuasi decorativos de los noticiarios de los ochenta como Pamela Hodar o Raquel Argandoña.

En el caso de la entretención, la participación de las mujeres vino –curiosamente- de la mano de la reinvención que muchas antiguas divas de la actuación y reinas de belleza emprendieron al dedicarse a los talks shows. Tal vez los ejemplos más destacados de esta evolución los tenemos con Susana Jiménez en Argentina y Cecilia Bolocco en Chile. Dos mujeres que se reinventaron y superaron su anterior etapa de mujeres objetos.

Durante la última década, afortunadamente, la tendencia del posicionamiento de las mujeres en televisión en roles de verdad influyentes y opinantes ha seguido en la misma dirección, tanto en el ámbito informativo como en el de la entretención. Incluso, ya se cuenta con varios casos de mujeres que ocupan puestos claves en distintas casas televisivas latinoamericanas. Eso sí, como buen espejo de lo que pasa en la región –y también en el mundo entero-, a pesar que las tareas y responsabilidades de los hombres y mujeres que trabajan en esta industria tienden a equipararse, en los sueldos la cosa se mantiene en sus diferencias, con un clara desventaja hacia el género femenino. En fin, cosas de la vida, para nada achacables a la industria televisiva.