En España el divorcio disminuye más por la crisis que por amor

¿Ustedes seguirían viviendo con sus parejas aunque ya no la amen?

-Les habíamos contado hace un tiempo, que existen parejas que no se pueden separar, a pesar de que se acabó el amor, porque económicamente no es sustentable el divorcio: tienen rentas, hijos, una casa, están cesantes… En definitiva, no se pueden mantener cada uno por su lado, por eso continúan bajo el mismo techo. Mientras que hay otros que luchan por mantener el amor. Por el paro o no, el número de divorcios españoles bajó considerablemente en los últimos cuatro años.

En la práctica, hay muchas parejas que querrían separarse, pero por diversos temas (principalmente de dinero) no lo hacen y eso ha hecho que el número de separaciones esté bajando desde 2006 y que en 2009 registren una disminución de 10,7% respecto de 2008. Los diarios españoles dicen que esta caída coincide con la crisis, de hecho se la atribuyen casi completamente, y agregan que los divorcios se dan mayormente entre los 40 y 49 años (87% de los casos) después de vivir como media 15,6 años juntos y generalmente tener hijos menores de edad.

A pesar de que en España dos de cada tres matrimonios terminan en divorcio, la gente prefiere seguir comiendo y durmiendo bajo techo, antes que pasar hambre, aunque eso signifique compartir la cama con quien ya no amas. En este tipo de situaciones, donde las parejas se ven un poco “obligadas” a permanecer unidas, pareciera que no se puede aplicar lo que dice nuestro sexólogo Rodrigo Jarpa respecto del divorcio y la salud: él señaló en su columna que quienes están casados gozan de mejor salud que aquellos viudos o divorciados, porque no se sienten solos. Así evitan enfermedades cardiovasculares e incluso diabetes, pero qué pasa cuando no sigue el amor. Yo creo que en ese caso el hecho de continuar compartiendo con el otro, hace que enfermen más y peor. Qué frustrante tener que convivir sólo por dinero, cuando ya no se aman. ¿Ustedes seguirían juntos?