Trepadoras, enamoradas del poder

Mujeres ambiciosas.

El artículo de María José Viera Gallo sobre “Primera dama”, la nueva teleserie de Canal 13, hablaba un poco sobre las mujeres que escalan por poder, pero no profundizaba en el tema. ¿Quiénes son estas féminas que dejan absolutamente de lado sus principios y se olvidan del resto, de sus orígenes y de quienes puedan arruinar sus planes? Son sumamente egoístas, piensan sólo en sus triunfos y se relacionan con la gente por interés.

Ejemplos tenemos varios. Conocemos a esas mujeres porque su ambición llega a tal punto, que se hacen famosas y entonces las vemos como actrices rodeadas de flashes, primeras damas que llevan los pantalones y divas que se niegan a morir. La ficción retrata muy bien estas mujeres: “All about Eve” (“Eva al desnudo”) de 1950 y “To die for” (“Todo por un sueño”) de 1995, son claros ejemplos de mujeres arribistas.

En la primera Eve Harrington (Anne Baxter), una joven tímida y de pasado triste, siente fascinación por la actriz Margo Channing (Bette Davis). Va a sus funciones todos los días hasta que un día logra entrar al camerino de Margo. Con su historia conmueve a todos para que le den un espacio en es lugar, así Margo la acoge en su casa como asistente, pero de a poco Eve comienza a adueñarse del mundo de la actriz (la imita, la sigue, le copia) hasta el punto de enloquecerla.

La de 1995 tiene como protagonista a Suzanne Stone (Nicole Kidman), una mujer que sólo piensa en convertirse en estrella de TV. También comienza a escalar poco a poco: parte dando el tiempo hasta que logra rodar un documental sobre los jóvenes de ese tiempo. Pero su ambición es tal, que utiliza a los chicos que filmó para acabar con su marido, quien se había convertido en un obstáculo para su plan de ascenso.

La realidad es mucho peor. Hay algunas presentadoras de televisión local que llegaron al lugar en que están ahora (lectoras de noticiario o con cargos políticos) partiendo como recepcionistas. No digo que sea malo ascender, todo lo contrario, qué bueno que una mujer que comienza como portera pueda luego ser conductora. Lo poco ético surge cuando escalan a base de mentiras, seducción de sus superiores, enredos amorosos, engaños y pasando a llevar a quien se cruce en su camino. Como Sabina en “Primera dama”.

Pero no la podemos condenar sólo a ella, en alguien se tuvo que inspirar Sebastián Arrau, el guionista, para crear este personaje: en otras primeras damas. No esas que llegan al poder junto al marido que han tenido toda la vida y que de un momento a otro se hace presidente, sino esas que llegan cuando el tipo recién fue electo y sigue casado con la de toda la vida (o recién divorciado): Carla Bruni, por ejemplo. La actual primera dama de Francia. Era una cantante y modelo italiana que se nacionalizó francesa. Conoció a Nicolas Sarkozy en noviembre de 2007, él llevaba seis meses de presidente y se había separado de su segunda mujer hacía muy poco, y en febrero de 2008 se casaron.

Alguna vez se dijo que Cecilia Bolocco, nuestra ex Miss Universo, también había cruzado la cordillera por poder. Se casó con el dos veces presidente de Argentina, Carlos Menem, en mayo de 2001 a quien conoció en una entrevista en la Casa Rosada. En 2003 Menem se presenta a las presidenciales de su país acompañado de Cecilia como primera dama, pero no renunció a su candidatura y fue electo Néstor Kirchner. Ese mismo año tuvieron al único hijo del matrimonio, en 2005 fue elegido Senador Nacional por La Rioja y en 2007 se divorciaron porque se publicaron unas fotos que Mostraban a Cecilia besándose con el empresario Luciano Marrochino, organizador del Miss Chile Universo.

Otra primera dama del estilo fue la argentina Eva Duarte de Perón. Su historia es muy similar a la que estrenará el canal católico: una joven de provincia, con madre trabajadora que saca adelante a sus hijos y que debe hacer de padre también, que llega a la capital (Buenos Aires) a los 15 años buscando una oportunidad. Se convierte en actriz y comienza una carrera de éxitos teatrales y políticos hasta que conoce al entonces presidente de la nación Juan Domingo Perón, viudo desde 1938. Se ven por primera vez en enero 1944 en el Luna Park en una ceremonia de conmemoración para las actrices que más dinero recaudaron en la colecta por el terremoto de San Juan. En febrero de ese año ya estaban viviendo juntos en el departamento de ella.

Con esto no quiero decir que no estén enamoradas de sus presidente, tampoco que nunca los hayan querido. Amor puede haber, pero se da más fácil cuando hay poder e interés de por medio. ¿Y se acabará así de rápido también? Todavía no sabemos si se termina después de dejar la presidencia, porque a Bruni aún le queda período presidencial, Evita falleció en el poder y Bolocco nunca llegó a primera dama. ¿Seguirán después con el mismo hombre, que generalmente es mayor que ellas, o coquetearán con el próximo presidente? Muchas ansias de poder.