La historia de Gabriela Spanic es igual a un dramón venezolano

Cuando la realidad supera a la ficción (o la iguala al menos).

Gabriela Spanic

-Sí, dramón, porque “drama” le queda corto a lo que le sucedió a esta actriz mexicana. Es que ni siquiera parece de película (los guiones son más elevados), parece de teleserie mexicana o venezolana. De esas en las que la protagonista se queda ciega, le roban al hijo, queda en la calle, su pareja (el galán) se va con la mala, tiene un accidente que la deja en silla de ruedas… hasta que en el capítulo final recupera la vista, a su amor, su hijo y la movilidad en las piernas. Increíble, ¿pero cierto? No creo, pero el público que las sigue a la hora de almuerzo igual llora con la pobre niña. Cómo deben haber sufrido cuando se enteraron que el envenenamiento de Gabriela Spanic (36) era en la vida real.

La actriz y modelo mexicana, que siempre actuó de villana, le tocó hacer de víctima en la realidad: hacía cuatro meses que su asistente personal, la argentina Marcia Celeste Fernández Babio (24), la estaba envenenando con sulfuro de amonio y no sólo a ella, también a su madre, su hijo de dos años y a la niñera de éste. A los cuatro les ponía el veneno en las comidas y bebidas.

Quizá la quería matar para quedarse con la mansión, el trabajo y la vida de la actriz o tal vez como venganza por algo que Gabriela le hizo y que nunca supo, como en la película “La mano que mece la cuna” donde la niñera trata de matar a la familia de su jefa, y a ella por supuesto, porque habían hecho que su marido (un ginecólogo abusador) se suicidara. O para quedarse con la pareja de la actriz, o porque siempre quiso estar en la TV y no pudo o como venganza en nombre de la “buena” de alguna de las historias en las que Gabriela hacía de villana donde la hizo sufrir a Marcia como espectadora.

La asistente llegó en febrero a trabajar con Gabriela y como los síntomas (dolores abdominales, vómito, vértigo, escalofríos, dolor de cabeza y debilidad generalizada) recién comenzaron en abril, nadie sospechó. Hasta que se dieron cuenta que ella era la única que no se enfermaba y que nunca hacía las comidas con la familia. Cuando detuvieron a la asistente, tenía en su cartera dos ampollas con veneno. A pesar de mis especulaciones, todavía no saben por qué trató de matar a la actriz.

Como para un guión de teleserie ¿o no? Tal vez hasta hacen que Gabriela actúe de Marcia en una próxima producción dramática de México.