Dueño de ti, dueño de nada

-Hay hombres a los que les pasa: son dueños de la mujer (del cuerpo), pero en el fondo no tienen nada porque es otro el que las mantiene. “No soy yo el que comparte tu vida. Es a quien tu le dices tu dueño, yo soy sólo un perro que buscas cuando sientes ganas de un hombre que te haga sentir de verdad. Dueño de ti, dueño de qué, dueño de nada. Un arlequín que hace temblar tu piel sin alma…”, dice José Luis Rodríguez en su canción.

Es cierto, las mujeres no van a dejar al que les da casa y comida, obvio que no, por mucho placer que sientan al lado del pobre tipo uno. Es una pena, pero es no más. El problema está en las mujeres, creo yo, que hacen sufrir a este hombre: le roban su cariño, la confianza, su tiempo, la preocupación y la cama; mientras que el “oficial” las maneja (y lo manejan a él también). Otro pobre tipo también, ¿Qué es peor, ser el engañado o el “otro”?

Pero por qué la mujer engaña, quizá por lo que dice Yuri: “Ya me cansé. Que no me acaricies ni con la mirada, de ser en tu cama una tercera almohada… y sentirme mujer porque lavo los platos”. Puede ser que por eso está con el pobre dueño de nada, porque tiene un marido que se hace el dormido. En ese caso le encuentro razón a la mujer. Miren el video de abajo y opinen.