Respuesta para “El novio del año”: Yo escapé de mi matrimonio

Uno de nuestros lectores le respondió a Cristóbal Dumay, El Novio del Año, y quisimos compartirlo con ustedes.

(cc) Flickr.com/Klaudiop.

-La columna El Novio del Año tuvo mucho éxito ayer y uno de los comentarios no llamó tanto la atención que le pedimos a esa persona que compartiera con nosotros un poco más de su experiencia. Aquí va la respuesta que me dio Rolgon.

Acabo de leer “El Novio del Año” y los recuerdos de mi versión de “Novio del Año” no tardaron en llegar, y sobre todo, la elección de la fecha.

Yo había pensado en la fecha con bastante tiempo de anticipacion, y tenía ciertos requisitos:

– Primavera, quería hacerlo al aire libre sin preocuparme por la lluvia.
– Por ningún motivo en época de vacaciones, no quería interrumpir el descanso de nadie.
– No podía ser cerca del 18, hay otra celebración de qué preocuparse.
– No tenía que ser fin de semana largo, pero ideal que fuese un día feriado.
– No podía ser cerca de navidad, está todo el mundo preocupado del viejito.
– Idealmente no cerca de mi cumpleaños (nov. 26) u otro de alguien cercano.

Y la fecha la encontré: 31 de Octubre de 2009, día sábado, más encima sábado feriado por ser el día de la Iglesia o algo así, y víspera de otro feriado, o sea, me aseguraba que quienes trabajan los sábado tuvieran feriado y además me aseguraba feriados en el futuro para celebrar mi aniversario.

En fin, el lugar escogido tenía disponibilidad. Sería en primavera como estaba planeado, buen clima, un buen menú, todo perfecto… lo único malo fue que el peso de la frase “me caso” me pasó la cuenta y todas las cosas que pasaron por mi cabeza en ese período (una tercera persona incluida que da para otra historia) me hicieron cancelar todo 3 meses antes de la fecha.

Nunca le tuve miedo al compromiso, ni tampoco al “gran día”, pero una cosa es decirlo y otra, hacerlo. Estar pendiente del gran día y vivir en carne propia la frase de una película (“I let the wedding get bigger than him”, Carrie Bradshaw) es algo que yo pensaba “¿Cómo me va a pasar a mi?”… pero me pasó.

No sé si fue lo mejor que me pudo pasar, pero fue la mejor decisión. Casarse con dudas creo que debe ser lo peor que una persona puede hacer.