Mujeres, viagra, deseo y decisiones

El sexólogo Rodrigo Jarpa analiza el deseo sexual de la mujer

Monica Bellucci

Todo lo que escribí esta semana (o la gran mayoría), se enmarca dentro un grado importante de generalizaciones; con los pro y contras que este título implica.

Hace poco tuve acceso a un estudio reciente sobre los beneficios del viagra a mujeres en tratamiento con antidepresivos; para aumentar su bajo deseo sexual y su excitación.

El bajo deseo sexual en mujeres en una disfunción bastante frecuente y se ve en un aumento esta misma condición en la población masculina. Muchas veces las mujeres con bajo deseo sexual reportan bajos niveles de excitación y orgasmo infrecuentes. Todo esto suma para muchas mujeres que se sienten insatisfechas sexualmente.

Volviendo al estudio del viagra (Journal of American Medical Association, 8/08) hubo resultados promisorios para el grupo que tomó viagra, en comparación con el grupo placebo y el grupo control, ya que demostraron una mejora significativa en la excitación y orgasmo, sin embargo no hubo mejoras en relación al deseo sexual. No existe actualmente en el mercado una pastilla que pueda incrementar el deseo sexual en las mujeres. Estos resultados llevan cuestionarse como es el complejo (en comparación al hombre) funcionamiento del deseo sexual en la mujer; como el deseo es experimentado y qué factores son relevantes en relación a éste.

No será sorpresa que si tomamos como estándar de comparación el deseo sexual masculino, muchas de las mujeres se van a quedar cortas. El deseo sexual espontáneo es poco frecuente en las mujeres. Las ganas de tener sexo independientemente de factores biológicos, psicológicos y relacionales, es algo muy poco común en las féminas. De hecho, no es muy frecuente que las mujeres tengan relaciones por sentir deseo sexual en relaciones de larga data. Ellas dan variadas razones para hacerlo: el deseo de cercanía emocional, para complacer a su pareja, para comunicarse íntimamente, para sentirse queridas y deseadas: todas independientes de una motivación puramente biológica. Por otro lado este “drive” biológico en los hombres, puede manifestarse en fantasear sobre sexo, en la masturbación, buscar activamente tener relaciones sexuales y pensar “espontáneamente” en sexo. Muchas veces los hombres dicen cosas como: “ando caliente”, con una calentura aparentemente independiente de factores que son determinantes en la mujer.

Las mujeres pueden tener un bajo deseo sexual “espóntaneo”, pero una vez que hechan a andar la máquina y superan el “problema” del “motor de partida”, logran excitarse y disfrutar de la experiencia. Muchas llegan a decir cosas como: “en verdad es tan rico que no sé por qué no lo hacemos mas seguido”. El hombre por su parte alega que él es siempre el que tiene que tomar la iniciativa.

Para la mujer el contexto y el nivel relacional son de gran importancia, por otro lado muchos hombres pueden tener relaciones sin problema después de una pelea o discusión.

Creo que el juego previo es una responsabilidad compartida y es mucho más previo de lo previo que pensamos que es: es muchísimo antes de llegar a tocar porque el tocar; ya no es juego previo…

¿Podríamos pensar entonces que el deseo en la mujer, es en gran medida una decisión de pareja?