Tiempo de solidarizar ¡Ya!

(c) Roberto Candia

Escribo esta columna con menos angustia que días atrás. Comienza levemente a desaparecer el caos, miedo e intranquilidad en los lugares donde el terremoto y tsunami causaron estragos.

Ya sabemos de nuestros familiares y amigos, hay optimismo y esperanza, hay muchas campañas solidarias, redes sociales apoyando full, actividades y panoramas a beneficio, empresas demostrando la verdadera responsabilidad social, y por supuesto, lo destacable de cientos de voluntarios y personas que anónimamente no han descansado día y noche para recolectar y verificar que la ayuda llegue a cada rincón de las regiones del Maule y Bío Bío; lugares a los cuáles tengo un especial cariño, ya que parte de mis familiares y amigos son de la zona.

Con muchos me he comunicado a través de Internet y con los que me he podido comunicar a través del teléfono coinciden en lo mismo:  Están Bien, pero las ciudades y pueblos nos necesitan, más que nunca, hay mucha destrucción y angustia. Les pregunto como ha sido todo, algunos me cuentan el caos que provocaron los primeros minutos del sismo, saqueos al por mayor, la angustia de estar incomunicados, la escasa ayuda que no llegaba, servicios básicos cortados por varios días, y la tranquilidad que calmó los ánimos con el toque de queda en Concepción.

Lloro al ver televisión y fotografías y tener fe, calma mi tristeza. Pienso si estoy yo así con todo esto ¿Cómo estarán viviendo ellos todo esto? Chile y el mundo están con tristeza al ver las imágenes.

Veo destruidas las calles principales de Concepción y Talcahuano, donde muchas veces recorrí, también estudié y viví hasta hace unos años atrás. Y quedo sorprendida por el nivel de fortaleza que han demostrado en las regiones afectadas, es el otro lado ( no el que muestra la televisión es cierto, personas muy dolidas porque –con mucha razón- la ayuda llegó tarde y hubo decisiones mal tomadas, pero quiero destacar que hay personas fuertes, gente del sur tiradora pa’ arriba, unida, de esfuerzo, trabajadora, que estoy segura que se las arreglarán para salir de esto.

Ahora es tiempo de que nosotros les demos una mano, tal como ellos en medio de la tragedia sacaban energías sobre humanas y se reunían para compartir el agua o alimentos. Y también dar y recibir un abrazo, y decir un reconfortante “que bueno que estás bien”.

Todos nosotros nos uniremos en la Teletón “Chile Ayuda a Chile” y como lo afirmo Don Francisco “llegó el momento en que Chile se seque las lágrimas y se ponga de pie”, Toda la razón, tenemos que reunir 15 mil millones de pesos, dinero que en su gran mayoría será destinado a la construcción de viviendas de emergencia. Ahí estaremos colaborando. ¡Arriba Chile!