Queremos una playa limpia

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(c) david-f.jalbum.net

Las playas son sinónimo de vacaciones, entretención y descanso. Pasamos gran parte del año soñando con ese momento,  mientras estamos estudiando o trabajando, fantaseamos con una playa de arenas blancas y agua transparente. Es un lugar que añoramos con calor o frío, en verano o invierno, para tomar sol y adquirir ese bronceado fascinante o para leerse un buen libro con un chal y un café.

Pero qué pasa si rompemos el chanchito con la ilusión de ese merecido premio y al llegar allá el sueño se derrumba… vemos una playa sucia, con basura, bolsas plásticas en la orilla, colillas de cigarro (sí, tan simple como una colilla), chicles (uf, malditos chicles), botellas de plástico, vidrios, pañales y mucho más. Porque aunque ustedes no lo crean, hay gente tan inconciente y egoísta que cree que la playa da para eso, que pueden dejar residuos, piensan “qué importa botar el cigarrillo, si seguro se pierde entre la arena” pero luego vas caminando y ese cigarro molesto se te atasca en los dedos del pie. ¿Qué pasa si tomamos en cuenta que además de estropear nuestros días libres, le hacemos un gran daño al medioambiente, incluso extinguiendo varias especies marinas con la desmesurada contaminación?

Lo primero que puedes hacer para ayudar a cambiar eso, es evitar dejar desperdicios en la playa y convencer a tus amigos y familia que no lo hagan tampoco.

Lo segundo que puedes hacer, es participar HOY del “Día mundial de la limpieza de playas”, una actividad coordinada por The Ocean Conservacy y que se celebra anualmente en todas las costas del mundo. Todos son bienvenidos a participar de esta valiosa iniciativa. En algunos países la idea está más desarrollada, en este día trabajan en la recolección, peso y clasificación de la basura, tal es el caso de República Dominicana, donde la información es luego utilizada por los expertos en saneamiento ambiental, las autoridades y los miembros de la comunidad para buscar soluciones a este problema de contaminación.

En Chile está a cargo de la Estación Costera de Investigaciones Marinas (ECIM) de la Universidad Católica que trabaja en conjunto con diversas áreas como la CONAMA, Proplaya y la Gobernación Marítima de San Antonio. Se hace un catastro para identificar la fuente de la contaminación y así intentar evitarla.

Si quieres participar, lo ideal es unirse a un grupo u organización que vaya a realizar esta actividad en tu país, de modo de aprovechar mejor la jornada y que tu aporte también sea aprender de la experiencia y conocimientos de los otros.