
Sinceramente creo que las mujeres tenemos la “capacidad” de hacer que los hombres se vuelvan locos. No sólo en términos de enamorarlos, sino que con pequeñas conductas que, según varios machos, son propias de nuestro género.
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Así, existen clásicas situaciones que más de una vez han generado burlas, cuestionamientos y hasta malas caras o pataletas.
Algunos ejemplos a continuación del salto.
- Nos demoramos en estacionar el auto… Lo suficiente para generar un atochamiento.
- No logramos detenernos lo suficientemente cerca del cobrador de peaje o la maquinita donde se ingresa el ticket para salir del estacionamiento.
- Nos tenemos que devolver a la casa porque se nos quedó el celular, el abrigo, el almuerzo, el informe, el paragua, el regalo, el equipo para el gimnasio o lo que sea.
- No encontramos las llaves.
- No estamos listas cuando llegan a buscarnos, atrasados por supuesto.
- Les pedimos que pasen a buscar o a dejar a todas nuestras amigas.
- Probamos su plato sin permiso.
- Revelamos a sus amigos o compañeros de trabajo alguna anécdota vergonzosa o demasiado mamona.
- Usamos un gran escote o una micro falda.
- Vamos juntas al baño (machos, si se preguntan por qué, simplemente es para poder comentar algún problemita, detalle jugoso o pelar a alguien en forma más discreta).
Queridos, traten de entender… Ustedes también tienen lo suyo (pero claro, eso es harina de otro costal).
Y tú, ¿cómo vuelves loco a tu hombre?